
Buenos Aires.- El periodista argentino Eduardo Feinmann ofreció disculpas públicas luego de la controversia generada por una serie de declaraciones sobre México que provocaron críticas en redes sociales y reacciones de figuras políticas, incluida la presidenta de México.
A través de sus espacios en medios de comunicación argentinos, el comunicador reconoció que sus palabras causaron molestia entre millones de mexicanos y afirmó que comprende el descontento generado.
“Hice un comentario que generó un enojo de millones de mexicanos y la verdad tienen razón en enojarse conmigo”, expresó.
Asegura que hablaba de futbol
Feinmann sostuvo que sus comentarios se realizaron durante una conversación relacionada con el futbol y aseguró que no pretendían transmitir mensajes de odio o discriminación.
“Quiero ser muy claro, no fue un comentario xenófobo, no fue un mensaje de odio”, señaló durante su mensaje público.
El periodista indicó que lamenta que sus palabras hayan sido interpretadas como una ofensa hacia el pueblo mexicano y afirmó que ese nunca fue su propósito.
🔴 EDUARDO FEINNMAN PIDE DISCULPAS A MÉXICO
Dice que su mensaje se malinterpretó; que cuando habló de “detestar a los mexicanos” se refería únicamente al fútbol, no al pueblo mexicano.
Pero en su propia descalificación dijo textual: “es la envidia que los mexicanos le tienen a… pic.twitter.com/IJuP9FkYac
— Juan Pablo Pérez-Díaz (@perezdiazmx) July 8, 2026
Comentarios generaron fuerte rechazo
La polémica surgió luego de que el comunicador realizara declaraciones en las que expresó su rechazo hacia los mexicanos, comentarios que fueron ampliamente difundidos en redes sociales y medios de comunicación.
Además, la controversia aumentó tras la circulación de información relacionada con una presunta amenaza contra una selección participante en el Mundial, situación que también generó cuestionamientos.
Sheinbaum calificó los dichos de indignantes
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reaccionó a las declaraciones y las calificó como “indignantes”, lo que amplificó el debate público sobre el caso.
Tras la ola de críticas, Feinmann reiteró que no buscaba ofender a México ni a sus habitantes.
“Si mis palabras fueron interpretadas como una ofensa hacia ese pueblo, les digo con absoluta sinceridad que ese nunca fue mi sentimiento”, afirmó.
La controversia se produjo en medio del ambiente generado por la participación de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo y provocó una amplia discusión en ambos países sobre los límites de los comentarios realizados en el contexto deportivo.



