
Ciudad Juárez.- Entre muestras de cariño, oraciones y mensajes de despedida, familiares y amigos dieron el último adiós a Gerardo G., el adolescente de 15 años que perdió la vida tras ser atropellado el pasado fin de semana en las inmediaciones del Puente Internacional Córdova-Américas, conocido como el “Puente Libre”.
La ceremonia fúnebre reunió a familiares, amistades y miembros de la comunidad cristiana a la que pertenecía el menor, quienes lo recordaron como un joven alegre, tranquilo y comprometido con las actividades de su iglesia.
Lo recuerdan como un joven lleno de sueños
De acuerdo con sus seres queridos, Gerardo cursaba la secundaria y participaba activamente en eventos comunitarios y religiosos.
Algunos asistentes recordaron que era conocido entre los miembros de su congregación por interpretar al personaje del “Patito Juan” durante celebraciones del Día del Niño, una actividad que reflejaba su entusiasmo y cercanía con la comunidad.
“Era un niño que apenas estaba empezando a vivir, tenía muchos sueños, muchas ilusiones y quería seguir estudiando”, expresó uno de sus familiares durante el funeral.
Familia cuestiona actuación de autoridades
Durante la despedida, familiares manifestaron su inconformidad con el manejo inicial de la investigación y señalaron que, tras el accidente, no recibieron de inmediato orientación jurídica ni acompañamiento legal.
Asimismo, indicaron que comerciantes de la zona habrían intervenido para impedir que el conductor involucrado abandonara el lugar antes de la llegada de las autoridades.
Niegan haber recibido dinero
Los familiares también rechazaron versiones que circulaban sobre una presunta oferta económica relacionada con el caso.
Aseguraron que su interés principal no es obtener una compensación monetaria, sino que el proceso legal se lleve a cabo de manera transparente y conforme a derecho.
“No queremos dinero, queremos justicia”, expresaron durante el funeral.
Darán seguimiento legal al caso
La familia informó que cuenta con el respaldo de un grupo de abogados que dará seguimiento al proceso judicial para vigilar que se esclarezcan los hechos y se determinen las responsabilidades correspondientes.
Mientras tanto, amigos y familiares continúan recordando a Gerardo como un joven con proyectos de vida, sueños por cumplir y un futuro que, aseguran, fue truncado de manera repentina.



