
Ciudad de México, México.- Los llamados washlets, asientos de inodoro con funciones de bidet, continúan ganando presencia fuera de Japón y se posicionan como una alternativa para mejorar la higiene personal y reducir el consumo de papel higiénico.
Estos equipos combinan un asiento convencional con una boquilla que expulsa agua para la limpieza. Los modelos más avanzados también incluyen secado con aire caliente, asiento calefaccionado, sensores de presencia y controles de temperatura y presión.
¿Qué es un washlet?
El término se utiliza para describir asientos electrónicos de inodoro que incorporan funciones de lavado frontal y posterior.
Algunos modelos permiten ajustar la dirección, intensidad y temperatura del chorro. Otros agregan funciones como oscilación, pulsación, desodorización, apertura automática de tapa, luz nocturna y programas de ahorro de energía.
La tecnología se popularizó en Japón y con el tiempo comenzó a extenderse a hoteles, aeropuertos, oficinas y viviendas de otros países.
¿Eliminan por completo el papel higiénico?
No necesariamente. El lavado con agua puede reducir de manera importante el consumo de papel, especialmente cuando el equipo incorpora secado con aire caliente.
Sin embargo, algunos usuarios continúan utilizando una pequeña cantidad para secarse o complementar la limpieza.
Consumer Reports señala que estos dispositivos pueden disminuir el uso de papel, pero no están diseñados en todos los casos para sustituirlo totalmente.
Qué funciones ofrecen
- Lavado con agua: con presión y temperatura regulables, según el modelo.
- Secado con aire: disponible principalmente en equipos eléctricos.
- Asiento calefaccionado: con distintos niveles de temperatura.
- Sensores: impiden que la boquilla se active si no hay una persona sentada.
- Autolimpieza: algunos equipos enjuagan la boquilla antes y después del uso.
- Control remoto: permite guardar configuraciones o elegir funciones.
Instalación y requisitos
Los modelos básicos pueden instalarse debajo del asiento existente y funcionar únicamente con la presión de agua.
Los washlets eléctricos requieren una toma de corriente cercana y una conexión a la válvula de suministro del inodoro.
Antes de comprar uno, conviene revisar las dimensiones de la taza, la ubicación del contacto eléctrico, la presión de agua disponible y la compatibilidad con el sanitario.
En algunos baños puede ser necesario contratar a un plomero o electricista para realizar una instalación segura.
También necesitan limpieza
Aunque varios modelos incorporan sistemas automáticos de enjuague, no son equipos libres de mantenimiento.
La boquilla, el asiento y las conexiones deben limpiarse de acuerdo con las indicaciones del fabricante.
El uso de productos abrasivos o concentraciones elevadas de cloro puede dañar empaques, superficies y componentes internos.
¿Son más sustentables?
La reducción del papel higiénico puede disminuir la demanda de fibras, empaques y transporte asociados con ese producto.
No obstante, los modelos electrónicos también utilizan agua y electricidad, por lo que su impacto ambiental depende del diseño, la frecuencia de uso y la eficiencia del equipo.
Al elegir un inodoro completo, también conviene revisar su consumo por descarga y buscar modelos certificados por programas de eficiencia hídrica.
Una tendencia, no un reemplazo inmediato
La adopción de bidets y asientos inteligentes ha aumentado conforme más consumidores buscan comodidad, higiene y automatización en el hogar.
Sin embargo, el costo, la necesidad de conexiones eléctricas y las preferencias personales todavía limitan su uso masivo.
Por ello, más que marcar el fin inmediato del papel higiénico, los washlets representan una opción que puede reducir su consumo y modificar gradualmente las rutinas dentro del baño.



