Las fotografías con estética de los años 80 han ganado presencia en redes sociales. Para sumarse a la tendencia no hacen falta una cámara de rollo ni ropa guardada durante cuatro décadas: una herramienta de inteligencia artificial puede transformar una selfie actual en un retrato inspirado en esa época.
El primer paso es seleccionar una imagen en la que el rostro aparezca con claridad. Después debe cargarse en una plataforma de IA que permita editar fotografías mediante instrucciones de texto. El resultado dependerá, en buena medida, del nivel de detalle incluido en el prompt.
El prompt para conseguir el efecto ochentero
En lugar de pedir solamente una “foto de los 80”, se pueden especificar el vestuario, el peinado, la iluminación y la textura deseada. Esta es una instrucción que puede utilizarse:
“Transforma esta fotografía en un retrato auténtico de la década de 1980. Mantén la identidad de la persona, sus rasgos faciales, estructura del rostro y características físicas. Cambia únicamente la estética, el vestuario, el peinado, la iluminación y el entorno. Añade un peinado con volumen, ropa característica de la época, iluminación de estudio con flash y un fondo de retrato ochentero. Incorpora textura de película analógica, grano sutil, colores ligeramente deslavados y el aspecto de una fotografía impresa. La imagen debe parecer una foto real, no una ilustración. Evita deformar el rostro, cambiar la edad o alterar la identidad”.
La petición puede ajustarse para crear una imagen de anuario escolar, una sesión familiar, un retrato glamuroso o una fotografía casual tomada con cámara de película. También es posible añadir chamarra de mezclilla, suéter tejido, maquillaje de la época, cabello rizado o accesorios retro.
Si el primer resultado no convence
La imagen puede generarse nuevamente con cambios concretos. Si el peinado resulta exagerado, se puede pedir uno más natural; si la ropa no refleja la década, conviene indicar prendas específicas. Para mantener el parecido, la instrucción clave es no modificar los rasgos ni la identidad.
También pueden utilizarse fotografías de familiares o amigos, siempre que se cuente con su permiso. Antes de cargar imágenes personales en cualquier plataforma, es recomendable revisar sus condiciones de uso y opciones de privacidad.





