Turín, Italia.— Una pareja recorrió aproximadamente 100 kilómetros por el norte de Italia sin advertir que su hijo de 31 años había fallecido mientras dormía en la parte trasera del automóvil, de acuerdo con los reportes disponibles.
La familia, de origen rumano, circulaba durante la madrugada del 17 de agosto por la autopista A21 con dirección a Turín. El padre conducía, la madre ocupaba el asiento del copiloto y el joven viajaba acostado en la parte posterior del vehículo.
Según la información difundida sobre el caso, el hombre habría muerto mientras dormía en algún punto del recorrido entre los peajes de Casteggio y Voghera. Sus padres no escucharon ruidos ni observaron movimientos que les hicieran pensar que enfrentaba una emergencia.
La madre explicó posteriormente que su hijo había estado “muy callado” durante el trayecto. Al llegar a Turín, alrededor de las 7:30 de la mañana, ambos intentaron despertarlo para que descendiera del automóvil, pero el joven no respondió.
La pareja solicitó entonces la presencia de los servicios de emergencia. Los paramédicos revisaron al hombre y confirmaron que ya no presentaba signos vitales.
Los primeros informes señalan como posible causa de muerte un infarto. El joven tenía antecedentes de problemas cardiacos considerados leves, aunque el material disponible no precisa si se realizó una autopsia o si existe un dictamen médico definitivo.
Las autoridades no encontraron indicios de violencia ni elementos que apuntaran a la comisión de un delito. La principal hipótesis es que el fallecimiento ocurrió de manera repentina y sin manifestaciones perceptibles para sus padres, quienes se encontraban atentos al camino.
Un infarto puede provocar dolor o presión en el pecho, dificultad para respirar, sudoración, mareos o náuseas. Sin embargo, algunos episodios pueden presentarse con señales poco evidentes. Ante una posible emergencia cardiaca, se recomienda solicitar atención médica inmediata.



