Veracruz.- Después de más de nueve años de incertidumbre, búsqueda y exigencia de justicia, los restos de Zahira Itzel Hernández Díaz fueron identificados por las autoridades, permitiendo que la joven regrese finalmente con su familia en Ecatepec, Estado de México.
La noticia fue dada a conocer por el colectivo Justicia y Dignidad Veracruz, que confirmó el retorno de Zahira con sus seres queridos para ser velada y despedida tras años de lucha encabezada por sus padres, familiares y organizaciones de búsqueda.
La joven desapareció cuando tenía apenas 19 años de edad. Su caso se convirtió en uno de los más recordados de Veracruz debido a las circunstancias en las que fue privada de la libertad y por los años que su familia dedicó a buscar respuestas.
“Promesa cumplida. La luz y la esperanza nunca se apagó. Después de 9 años de inmensa búsqueda, Zahira regresa a casa con sus papás, hermanos, familia y amigos”, expresó el colectivo en un mensaje difundido en redes sociales.
Familiares informaron que este viernes se llevará a cabo una misa de cuerpo presente para despedir a la joven en compañía de amigos y seres queridos.
Desapareció durante un viaje vacacional
La desaparición de Zahira ocurrió el 14 de abril de 2017, durante el periodo vacacional de Semana Santa.
Ese día, la joven se encontraba en un balneario natural ubicado a la orilla del río Julieta, en una zona limítrofe entre Veracruz y Oaxaca. La acompañaban su novio, Ergit Domínguez, así como otras dos personas.
De acuerdo con testimonios recabados durante la investigación, un grupo armado irrumpió en el lugar frente a decenas de personas y se llevó por la fuerza a las cuatro víctimas.
Los jóvenes fueron subidos a vehículos y desde ese momento se perdió todo contacto con ellos.
El caso generó una profunda preocupación debido a que ocurrió en un sitio público y ante la presencia de numerosos testigos que observaron el momento de la privación de la libertad.
Una historia marcada por la búsqueda
Antes de su desaparición, Zahira trabajaba como guardia en instalaciones del Instituto Nacional de Migración (INM) en el Estado de México.
Fue precisamente en ese entorno laboral donde conoció a Ergit Domínguez, quien desempeñaba funciones de mando dentro de los Cuerpos de Seguridad Auxiliar del Estado de México (CUSAEM).
Según relató en diversas ocasiones Jorge Hernández, padre de Zahira, la familia de Ergit les informó que años antes el joven había abandonado Tierra Blanca debido a presuntas amenazas relacionadas con grupos delictivos que operaban en la región.
Aunque esta información formó parte de distintas líneas de investigación, las autoridades nunca lograron esclarecer completamente las circunstancias que rodearon la desaparición de la pareja.
Durante años, los familiares recorrieron diversas regiones de Veracruz participando en jornadas de búsqueda, inspecciones y diligencias organizadas por colectivos y autoridades.
Búsquedas en lagunas y zonas de difícil acceso
La esperanza de encontrar alguna pista llevó a los padres de Zahira a participar activamente en operativos de localización.
Uno de los momentos más significativos ocurrió en 2022, cuando viajaron hasta la Laguna Perené, en el puerto de Veracruz, para colaborar en trabajos de búsqueda realizados por colectivos, buzos especializados y elementos de seguridad.
En aquella ocasión se exploraron áreas donde existían reportes sobre posibles restos humanos arrojados en años anteriores.
La familia mantuvo la búsqueda pese al paso del tiempo y a la falta de respuestas concretas.
Ese mismo año, la Fiscalía General del Estado de Veracruz ofreció una recompensa de 350 mil pesos para obtener información que ayudara a localizar a Zahira o esclarecer lo ocurrido.
Una joven con sueños y proyectos
Familiares recuerdan a Zahira como una joven destacada académicamente y con múltiples aspiraciones.
De acuerdo con testimonios compartidos por su madre en entrevistas previas, tenía interés por aprender inglés, disfrutaba del baile y se caracterizaba por mantener una actitud positiva ante las dificultades.
Entre los recuerdos que conserva su familia destaca un tatuaje con la frase “Keep Smiling”, que llevaba en el hombro izquierdo y que representaba su filosofía de vida.
La identificación de sus restos pone fin a una búsqueda de más de nueve años, aunque para sus familiares aún queda pendiente el esclarecimiento total de los hechos y el acceso a la justicia.
Las autoridades no han informado públicamente detalles sobre el lugar donde fueron encontrados los restos ni sobre las circunstancias que permitieron su identificación.



