
Ciudad Juárez. Gerardo L. G., alias “El Tokio”, fue vinculado a proceso por el delito de homicidio calificado, luego de que un juez considerara que existen datos suficientes para investigarlo por la muerte de tres hombres localizados en una vivienda de la colonia Arecas 2.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, las víctimas fueron torturadas, asesinadas y sepultadas de manera clandestina en el inmueble. Los hechos habrían ocurrido entre la noche del 14 y la madrugada del 15 de enero de 2024.
Los fallecidos fueron identificados como Gael H. T., de 21 años, Víctor Javier C. A. y Eliseo M. A.; de estos últimos dos no se precisaron las edades.
Fiscalía expone posible móvil
Según la teoría del caso presentada por el Ministerio Público, el triple homicidio habría sido motivado porque una de las víctimas presuntamente robó y adquirió droga de un grupo criminal rival de “Los Mexicles”.
La Fiscalía señaló que, a partir de ese conflicto, la víctima fue llevada junto con otros dos hombres a una vivienda del fraccionamiento Arecas 2, donde posteriormente fueron privados de la vida.
Durante la audiencia, el juez Carlos Jaime Rodríguez retomó la declaración de un testigo protegido que fue considerada clave para sustentar la imputación.
Testigo relató cómo habría ocurrido el ataque
De acuerdo con esa declaración, Gerardo L. G. habría llamado al testigo para pedirle que invitara a Gael H. T., conocido como “El Cholo”, a su domicilio.
El testigo señaló que más tarde encontró a “El Cholo” acompañado de “El Eco” y “El Foski”, a quienes invitó a consumir bebidas alcohólicas y droga en su vivienda.
Cerca de las dos de la madrugada, según el relato presentado ante el juez, llegaron dos camionetas, una negra y una roja, de las que descendieron ocho hombres. Entre ellos, el testigo afirmó reconocer a Gerardo L. G., también identificado con los alias “El Chupit”, “El 40”, “El Negro” y “El Tokio”.
La declaración indica que varios de los hombres portaban armas de fuego y llevaban herramientas como seguetas, navajas y martillos.
El testigo dijo que fue encerrado en una habitación contigua y que desde ese lugar escuchó cómo golpeaban y torturaban a las víctimas. Posteriormente, al despertar, observó sangre en la vivienda y ayudó a limpiar el lugar.
Defensa cuestionó contradicciones
La defensa solicitó que Gerardo L. G. no fuera vinculado a proceso, al argumentar que los principales testigos incurrieron en contradicciones y añadieron información conforme avanzó la investigación.
También cuestionó el reconocimiento fotográfico del imputado y señaló inconsistencias en fechas y horarios relacionados con cateos, detenciones y declaraciones.
El Ministerio Público defendió la validez del reconocimiento fotográfico y la solidez de los dictámenes periciales, incluida la necropsia realizada por la médico legista.
Finalmente, el juez desestimó los argumentos de la defensa y consideró que existen datos suficientes para establecer la probable existencia del delito y la posible participación de Gerardo L. G. como uno de los coautores.
Seguirá en prisión preventiva
Tras dictar el auto de vinculación a proceso, el juez concedió tres meses para la investigación complementaria, plazo que concluirá el 3 de noviembre de 2026.
Gerardo L. G., de 33 años, permanecerá recluido en el Cereso Estatal número 3 bajo la medida cautelar de prisión preventiva.
Además de este proceso, enfrenta una causa penal federal luego de haber sido vinculado a proceso el pasado 27 de julio por posesión de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército y delitos contra la salud.



