Frankfort, Illinois.— Corie A. Walsh, de 40 años, fue acusada formalmente de tres cargos de asesinato en primer grado por la muerte de su hijo de dos años, Barrett “Bear” Walsh, ocurrida el 1 de septiembre de 2026.
De acuerdo con la Fiscalía del Condado de Will, la mujer había seguido de manera obsesiva el proceso judicial de Lindsay Clancy, una enfermera de Massachusetts acusada de estrangular a sus tres hijos en 2023. El juicio de Clancy había sido declarado nulo días antes de la muerte del pequeño.
Las autoridades indicaron que Walsh consumió información e intercambió mensajes en un chat en línea sobre ese caso hasta aproximadamente tres horas y media antes del crimen.
Según la acusación, Walsh aprovechó que su esposo se encontraba de viaje fuera del estado para llevar al niño al sótano de la vivienda, donde presuntamente lo estranguló con una ligadura. Después habría subido al baño principal y se habría provocado heridas con un cuchillo en las muñecas y los muslos.
Una vecina de 17 años ingresó a la casa luego de escuchar los gritos de los otros hijos de Walsh, quienes resultaron ilesos. La adolescente encontró al menor, trató de reanimarlo y llamó a los servicios de emergencia. El niño fue trasladado a un hospital, donde posteriormente murió.
La investigación también se concentra en el estado mental de la acusada. Conforme al reporte, Walsh dijo a los agentes que había matado a su hijo porque creía que era el “diablo” y el “anticristo”.
Su abogado defensor sostiene que la mujer atravesaba un episodio psicótico severo cuando ocurrieron los hechos. Esta afirmación formará parte del proceso judicial y deberá ser evaluada por las autoridades competentes.
Walsh permanece bajo custodia mientras recibe atención médica por las lesiones que se habría provocado. La fiscalía informó que será trasladada al centro de detención del Condado de Will una vez que sea dada de alta.





