CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— La muerte de un niño de apenas 5 años movilizó a personal ministerial hasta las instalaciones de la Unidad Médica Especializada (UME), donde el pequeño fue declarado sin vida después de ser llevado por sus familiares en busca de atención urgente.
De acuerdo con los reportes preliminares, los hechos fueron notificados durante la mañana del sábado 7 de noviembre. Al valorar al menor en el área de urgencias, el personal médico confirmó que ya no presentaba signos vitales.
Ante el fallecimiento de un menor de edad y debido a que las circunstancias todavía no han sido esclarecidas, los médicos dieron aviso al Ministerio Público, conforme al protocolo correspondiente.
Agentes de la Fiscalía General del Estado y de la Agencia Estatal de Investigación acudieron a la unidad médica para realizar entrevistas a familiares y trabajadores de guardia. Las diligencias buscan reconstruir las condiciones en las que se encontraba el niño antes de ser trasladado, así como el momento en que se solicitó ayuda médica.
La investigación contempla establecer si existió una posible omisión de cuidados; sin embargo, hasta el momento ninguna responsabilidad ha sido determinada. Será el desarrollo de las indagatorias el que permita confirmar o descartar esa línea.
Peritos en criminalística realizaron las actuaciones correspondientes y ordenaron el traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense. Especialistas practicarán la necropsia de ley para conocer científicamente la causa del fallecimiento y determinar si estuvo relacionada con alguna enfermedad, lesión u otra circunstancia.
La Fiscalía de Distrito Zona Norte mantiene abierta la carpeta de investigación. También deberá establecer si quienes estaban a cargo del menor incurrieron en alguna conducta que pudiera representar responsabilidad penal.
Mientras avanzan los estudios forenses, la muerte del pequeño deja una escena profundamente dolorosa: una familia llegó a una clínica buscando auxilio, pero el personal médico ya no pudo devolverle la vida. Las autoridades deberán esclarecer lo ocurrido con respeto a la memoria del niño y sin adelantar conclusiones.




