Condado de Shasta, California.— Macie Marie Silvey recibió una condena de 33 años a cadena perpetua por provocar la muerte por sobredosis de su hija Rylee, de dos años, y mantenerla alejada de atención médica mientras presentaba síntomas.
La mujer, quien tenía 22 años al momento de ser sentenciada, se declaró culpable de homicidio en primer grado y secuestro. El caso se remonta al 5 de enero de 2023, cuando policías y paramédicos encontraron a la niña inconsciente dentro de un automóvil estacionado cerca de una autopista en el condado de Shasta.
La menor fue trasladada de emergencia a un hospital. Pese a los esfuerzos médicos, murió esa misma noche debido a los efectos de los medicamentos que había ingerido.
La investigación desmintió su primera versión
Silvey afirmó inicialmente que Rylee había alcanzado y abierto varios frascos de pastillas dentro de una vivienda. Sin embargo, los hallazgos de la investigación desmintieron esa explicación.
La autopsia detectó entre siete y 15 tipos de medicamentos recetados en el organismo de la víctima. Los investigadores determinaron que la madre le proporcionó deliberadamente las sustancias.
A pesar de observar síntomas de una posible sobredosis, Silvey condujo hacia una zona rural y permaneció durante varias horas con la niña dentro del vehículo, sin solicitar ayuda. Esa decisión impidió que la menor recibiera atención médica oportuna.
Intentó evadir a las autoridades
Cuando la investigación comenzó a avanzar, la acusada abandonó su teléfono, consiguió otro número y utilizó una identificación falsa en un intento por evitar su localización. Las autoridades finalmente dieron con ella y la detuvieron.
En mayo de 2024, Silvey se declaró culpable de los cargos presentados en su contra. Durante la audiencia previa a la sentencia, familiares de la víctima hablaron sobre el daño causado por la muerte de Rylee.
Después de escuchar las intervenciones y revisar el caso, el tribunal impuso la condena de 33 años a cadena perpetua.





