México.— Una versión difundida en redes sociales asegura que el ingeniero peruano Miguel Enríquez Verona, director de la cuenta “Sismos Perú”, predijo un megaterremoto en México después de un presunto movimiento de magnitud 7.4 en Colombia.
Sin embargo, el material que presenta la advertencia contiene inconsistencias que impiden tratarla como información confirmada. Entre ellas, señala que el ingeniero formuló parte de su pronóstico en julio de 2026, una fecha que aún no ocurre al momento de elaborar este borrador.
El texto también atribuye al supuesto terremoto en San José del Palmar un saldo de 267 personas fallecidas y adjudica esa información a Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia. La afirmación no coincide con la titularidad actual del Ejecutivo colombiano y no está acompañada de comunicados de autoridades sismológicas o de protección civil.
Una hipótesis sin respaldo científico
De acuerdo con la publicación viral, Enríquez Verona sostiene una hipótesis denominada “migración sísmica”. Esta plantea que la energía de un movimiento telúrico puede desplazarse entre regiones distantes y anticipar terremotos posteriores en otros países.
La versión le atribuye la frase: “Lamento decirles que la sismicidad se trasladó”, además de señalar que México sería una de las zonas bajo riesgo. También menciona posibles movimientos en Japón, China, Taiwán, India, Filipinas, Indonesia y la frontera entre Grecia y Turquía.
No obstante, la comunidad científica sostiene que actualmente no existe un método capaz de predecir con certeza el lugar, la fecha, la hora y la magnitud de un terremoto. La actividad sísmica puede estudiarse y permite identificar zonas de riesgo, pero esto no equivale a pronosticar un evento específico.
México se encuentra en una región de alta actividad tectónica, por lo que las autoridades recomiendan mantener planes familiares de protección civil, identificar rutas de evacuación, preparar una mochila de emergencia y participar en simulacros. Estas medidas preventivas deben seguirse con base en información oficial, no en predicciones difundidas sin evidencia técnica.


