GUAYMAS, Sonora.— Polo tocó tierra por segunda vez en territorio mexicano al este de Guaymas como huracán categoría 1, luego de cruzar el Golfo de California, y durante la tarde se degradó a tormenta tropical mientras avanzaba por el suroeste de Sonora.
El primer impacto ocurrió durante la medianoche del martes al sur de Las Barrancas, Baja California Sur, donde ingresó como huracán categoría 3. Posteriormente atravesó la península y volvió al mar antes de alcanzar las costas sonorenses.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos advirtió sobre vientos peligrosos e inundaciones repentinas. En Guaymas fueron reportadas calles inundadas, árboles y postes derribados, daños en viviendas y afectaciones en vialidades. Elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y corporaciones locales participaron en las labores de auxilio.
El Ayuntamiento de Guaymas pidió a la población permanecer en casa, alejarse de las ventanas y utilizar los albergues habilitados cuando se habite en zonas vulnerables o cercanas al nivel del mar.
Durante su desplazamiento por Sonora, Polo registró lluvias fuertes y vientos que alcanzaron hasta 120 kilómetros por hora. El pronóstico indicaba que el sistema continuaría debilitándose al internarse en tierra y que sus remanentes avanzarían hacia el sur de Nuevo México y el extremo oeste de Texas.
La Coordinación Nacional de Protección Civil alertó que la circulación de Polo, junto con otros sistemas meteorológicos, podría ocasionar lluvias torrenciales en Chihuahua, Sonora, Sinaloa, Baja California Sur, Nayarit, Michoacán, Guerrero y Oaxaca. Las precipitaciones elevan el riesgo de deslaves, crecidas de ríos y arroyos, desbordamientos e inundaciones en zonas bajas.
En Baja California Sur, el Gobierno estatal reportó saldo blanco en Comondú, Loreto y Mulegé. Cerca de 700 personas acudieron a refugios temporales, mientras las autoridades comenzaron la evaluación de daños materiales por árboles caídos, encharcamientos e inundaciones.
Protección Civil recomendó evitar calles inundadas, ríos y arroyos; mantenerse lejos de postes y cables eléctricos, y consultar únicamente los avisos oficiales antes de realizar traslados.





