MÉXICO.— Los trabajadores que pagan un crédito hipotecario y observan que su saldo disminuye lentamente, o incluso aumenta, pueden consultar diferentes mecanismos oficiales del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) para ajustar las condiciones de su financiamiento.
Esta situación afecta especialmente a créditos antiguos contratados en Veces Salario Mínimo (VSM). En esos casos, el saldo puede actualizarse periódicamente con indicadores económicos, mientras los intereses se calculan sobre la cantidad ajustada. Por ello, el pago mensual podría no reflejar una reducción considerable de la deuda.
Una de las alternativas es Responsabilidad Compartida, mecanismo que permite convertir determinados créditos de VSM a pesos. El cambio puede establecer mensualidades más predecibles, una tasa fija y, dependiendo del caso, un descuento sobre el saldo. El acceso está sujeto a las características y condiciones de cada financiamiento.
Quienes enfrentan dificultades económicas también pueden solicitar una reestructura de crédito. Esta opción puede modificar el plazo, reducir temporalmente los pagos o ajustar otras condiciones. No significa la eliminación de la deuda, pero puede ayudar a que las mensualidades sean manejables.
En caso de perder un empleo formal, el acreditado puede revisar si tiene acceso al Fondo de Protección de Pagos, que cubre temporalmente una parte de la mensualidad. Para quienes ya presentan atrasos, existen convenios de regularización destinados a facilitar que se pongan al corriente.
El Instituto también puede ofrecer descuentos por liquidación anticipada en casos específicos. Estos beneficios no son automáticos, permanentes ni aplicables para todas las personas; dependen del perfil del acreditado y de los programas vigentes.
Para conocer las opciones disponibles, se debe revisar el saldo, el tipo de crédito y las condiciones particulares en Mi Cuenta Infonavit o acudir a un centro de servicio. El cálculo del posible ahorro es individual.
El Infonavit y la Condusef advierten que los trámites son gratuitos y personales. Promesas de condonaciones automáticas, cobros por gestionar descuentos o solicitudes de anticipos y datos personales pueden ser señales de fraude. No existen gestores externos autorizados para negociar beneficios en nombre del Instituto.




