QUECHULTENANGO, Guerrero.— Un recorrido de seguridad en los municipios de Mochitlán y Quechultenango terminó con 29 integrantes de corporaciones militares y policiacas retenidos y desarmados, una patrulla de la Guardia Nacional incendiada, bloqueos carreteros y cuatro personas heridas de bala.
De acuerdo con el reporte disponible, decenas de encapuchados cerraron dos accesos carreteros y agredieron con piedras a elementos del Ejército, la Guardia Nacional y la Policía estatal. Los uniformados realizaban un operativo de rutina en esta zona ubicada aproximadamente a 30 kilómetros de Chilpancingo.
Personas armadas con palos, machetes y varillas arrinconaron a cerca de una treintena de agentes, los desarmaron y los llevaron al gimnasio de Quechultenango, inmueble que también funciona como comedor comunitario. Posteriormente, una patrulla de la Guardia Nacional estacionada en el exterior fue incendiada y otros vehículos oficiales resultaron dañados.
Otro convoy integrado por militares, guardias nacionales y policías estatales salió de Mochitlán para apoyar a los elementos retenidos. Sin embargo, al llegar al crucero de Zacatzonapa encontró la carretera bloqueada por encapuchados.
Durante los disturbios se escucharon detonaciones de arma de fuego. El saldo informado fue de cuatro personas heridas de bala, aunque el material disponible no precisa sus identidades ni su condición médica. Agentes que acudieron como apoyo habrían repelido la agresión.
Francisco Rodríguez Cisneros, subsecretario de Gobierno de Guerrero, señaló que los elementos participaban en uno de los recorridos diarios de las denominadas Bases de Operaciones Interinstitucionales.
La liberación de los 29 uniformados ocurrió alrededor de las seis de la tarde, después de conversaciones entre autoridades estatales y los alcaldes de Mochitlán, Gerardo López, y de Quechultenango, David Astudillo. Tras el diálogo también fue abierto el paso para las fuerzas de seguridad.
El reporte indica que no hubo personas detenidas. En febrero de 2022 se registró otro episodio de retención de militares y policías en la misma región, donde existe una prolongada disputa por el control territorial.





