Yolanda Andrade respondió a Victoria Ruffo después de la controversia generada por comentarios relacionados con Aitana Derbez, hija de Eugenio Derbez y Alessandra Rosaldo. El intercambio reabrió en redes sociales el debate sobre hablar de la apariencia física de niñas, niños y adolescentes.
La conductora del programa Montse & Joe publicó en sus redes sociales una imagen del rostro de Ruffo, acompañada por un mensaje en defensa de la menor.
“¡Victoria Ruffo, con los niños no! Habla de tus otros hijos, ya están grandes para cualquier conversación”, escribió Andrade. En la misma publicación consideró que los menores no deberían ser involucrados en ese tipo de señalamientos.
Andrade también afirmó que Ruffo estaría “ardida” y etiquetó a Eugenio Derbez. Después cerró su mensaje con la frase que concentró buena parte de las reacciones: “Con los niños no, mejor hablemos de la obesidad”.
La respuesta fue interpretada por usuarios como una defensa de Aitana, pero también recibió cuestionamientos debido a que recurrió a otra referencia relacionada con el físico. La discusión se dividió entre quienes respaldaron que Andrade pidiera evitar comentarios sobre menores y quienes consideraron contradictorio responder con una expresión sobre el peso corporal.
¿Qué originó la controversia?
La polémica surgió en el contexto del debut público de Aitana Derbez. De acuerdo con el reporte original, los comentarios atribuidos a Victoria Ruffo hicieron referencia a una supuesta etapa de “fealdad característica” durante la transición de la niñez a la adolescencia.
Algunos usuarios señalaron que esas palabras no habrían sido dirigidas directamente contra la menor, sino que buscaban describir los cambios físicos comunes de esa edad. Otros las calificaron como desafortunadas por involucrar la apariencia de una niña.
El material disponible no reproduce de forma íntegra la declaración original de Ruffo, por lo que el alcance y contexto exactos de sus palabras no pueden establecerse únicamente a partir del reporte. La publicación de Andrade, sin embargo, amplificó la conversación y convirtió el episodio en una discusión sobre los límites de los comentarios públicos acerca del cuerpo y la imagen de menores.




