Ciudad Juárez, Chihuahua.— El fortalecimiento de El Niño ha puesto bajo observación el invierno 2026-2027 en la frontera, ante la posibilidad de que este fenómeno favorezca una mayor actividad de tormentas en algunas zonas del suroeste de Estados Unidos y el norte de México.
Sin embargo, por ahora no existe un pronóstico que confirme nevadas abundantes en Ciudad Juárez. El comportamiento de El Niño puede aumentar las oportunidades de precipitación, pero esto no significa automáticamente que caerá nieve ni permite anticipar cuánta podría acumularse.
De acuerdo con el material de referencia, fechado el 8 de octubre de 2026, existe una probabilidad superior al 83 por ciento de que El Niño permanezca en una categoría fuerte o muy fuerte entre enero y marzo de 2027. El reporte citado no identifica a la institución responsable de esa estimación, por lo que será necesario revisar las actualizaciones de los organismos meteorológicos conforme se acerque la temporada.
¿Qué podría pasar en Ciudad Juárez?
El Niño se relaciona con un calentamiento anormal de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial. Este cambio puede alterar la circulación atmosférica y modificar los patrones de lluvia y temperatura en diferentes regiones.
En algunos inviernos influenciados por el fenómeno, las corrientes atmosféricas facilitan el desplazamiento de tormentas hacia el sur de Estados Unidos. Ese escenario puede incrementar la presencia de humedad cerca de Ciudad Juárez y El Paso, especialmente con la llegada de frentes fríos.
Para que se produzca una nevada deben coincidir dos factores: temperaturas suficientemente bajas y precipitación. Si la humedad llega cuando el ambiente no es lo bastante frío, podría presentarse lluvia en lugar de nieve.
Los meses con mayor posibilidad
Históricamente, diciembre, enero y febrero reúnen algunas de las condiciones más favorables para registrar nieve en la región fronteriza. Noviembre también puede presentar descensos importantes de temperatura, aunque todo depende de las características de cada sistema meteorológico.
La intensidad de El Niño, por sí sola, no permite definir desde octubre las fechas, el número de nevadas ni sus posibles acumulaciones. Los pronósticos estacionales y el seguimiento de cada frente frío ofrecerán un panorama más preciso conforme avance el invierno.





