CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— La fuerza de la tormenta registrada el viernes 23 de octubre quedó plasmada en videos captados por habitantes del norponiente, donde grandes torrentes de agua y lodo descendieron por las cañadas de la Sierra de Juárez rumbo a sectores habitacionales.
Las grabaciones muestran cómo el agua acumulada en las partes altas encontró salida entre los cañones rocosos. A su paso, las corrientes arrastraron ramas, piedras y sedimentos, formando cascadas que avanzaron a gran velocidad hacia las zonas ubicadas al pie de la sierra.
El fenómeno ocurrió después de una intensa precipitación acompañada de granizo. La concentración del agua en las pendientes elevó la fuerza de los escurrimientos y generó preocupación entre las familias que viven cerca de barrancas y cauces naturales.
Colonias del poniente, bajo riesgo
Habitantes de sectores como Anapra, Felipe Ángeles y Fronteriza, además de zonas cercanas al Camino Real, observaron el descenso de las corrientes ante el riesgo de inundaciones repentinas o desprendimientos en las partes bajas.
Las calles de terracería cercanas a la montaña también comenzaron a acumular lodo y piedras sueltas. La fuerza del agua abrió zanjas y complicó el tránsito de vehículos ligeros, especialmente en caminos sin pavimentar.
Para quienes viven en las faldas del cerro, la escena fue una advertencia inmediata: una corriente aparentemente lejana puede alcanzar en pocos minutos las viviendas y vialidades situadas pendiente abajo.
Piden evitar arroyos y barrancas
Personal de Protección Civil Municipal y cuerpos de emergencia reiteraron el llamado a no acercarse a barrancas, arroyos o cauces mientras continúe el desfogue natural de la sierra.
Las autoridades también recomendaron no intentar cruzar corrientes, ya sea caminando o a bordo de un vehículo. La velocidad del agua, sumada al peso del lodo y las piedras, puede derribar a una persona o arrastrar un automóvil, poniendo en riesgo la vida de sus ocupantes.




