MÉXICO.- Tener una mascota exótica en casa puede convertirse en un problema legal y económico cuando el ejemplar pertenece a una especie protegida y no se cuenta con documentación que demuestre su procedencia legal.
De acuerdo con el material de referencia, traficar, comercializar o poseer ilegalmente tarántulas de patas rojas, así como especies relacionadas conocidas por sus rodillas rojas, constituye un delito federal en México.
Las sanciones señaladas pueden superar los 600 mil pesos. Dependiendo de la conducta y la especie involucrada, también podrían imponerse penas de uno a nueve años de prisión, además de otras multas contempladas por la legislación aplicable.
La advertencia no significa que cualquier persona que tenga una tarántula será sancionada automáticamente. El punto central es la legalidad de la posesión, así como la posibilidad de acreditar el origen del animal y el cumplimiento de las autorizaciones correspondientes.
Las restricciones tampoco se limitan a los arácnidos. El material señala que existen controles para diferentes especies de mamíferos, aves, reptiles y otros animales silvestres incluidos en categorías de protección.
Entre los instrumentos mencionados se encuentra la NOM-059-SEMARNAT-2010, relacionada con especies nativas de México que se encuentran en alguna categoría de riesgo. También se hace referencia al Apéndice II de la CITES, mecanismo internacional que regula el comercio de determinadas especies para evitar que su supervivencia sea amenazada.
Sin embargo, la información proporcionada no presenta una lista completa de animales restringidos ni precisa el artículo legal utilizado para calcular la multa superior a 600 mil pesos. Por ello, cada caso debe revisarse según la especie, su procedencia y la conducta investigada.
Antes de comprar o recibir una mascota exótica, es importante solicitar documentos que acrediten su origen legal. Una adquisición informal podría implicar el decomiso del ejemplar y abrir la puerta a sanciones administrativas o penales.






