CIUDAD JUÁREZ — Una intensa polémica se desató en plataformas digitales luego de que circulara la imagen de dos jóvenes que se dedican a limpiar parabrisas en los cruceros de la ciudad, acompañada de comentarios que cuestionan su actividad frente a la alta oferta de empleo que existe en la industria local.
En la fotografía —captada en una intersección semaforizada del sector oriente— se aprecia a los dos muchachos caminando sobre el camellón con botellas de agua con jabón, jaladores y mochilas a la espalda, preparándose para abordar a los automovilistas durante la luz roja.
La publicación que abrió la controversia
El usuario que difundió la toma lanzó una dura crítica hacia los jóvenes:
“Bien buenos para que se pongan a jalar pero prefieren andar de limpia vidrios y conseguir para el crico”.
La acusación no pasó desapercibida y acumuló rápidamente cientos de reacciones, abriendo dos posturas muy marcadas entre la comunidad juarense:
- Quienes los defienden y respaldan: Decenas de usuarios argumentaron que, a diferencia de delinquir o únicamente pedir limosna, los muchachos ofrecen un servicio a cambio de una moneda voluntaria. “Están trabajando limpiando los carros. Malo fuera que solo estuvieran extendiendo la mano para que les dieran, pero yo los veo trabajando”, replicó una usuaria en los comentarios. Otros internautas recordaron la importancia de no juzgar las circunstancias personales ni criminalizar a los trabajadores informales.
- Quienes señalan la informalidad y los ingresos: Por otro lado, hubo quienes coincidieron con el reclamo inicial, argumentando que en Ciudad Juárez abundan vacantes en maquiladoras, obras de construcción y comercios con prestaciones de ley, pero que muchos prefieren el semáforo porque el ingreso diario libre de impuestos suele ser mayor y sin jefes ni horarios estrictos.
- Memes y humor fronterizo: Como es habitual en redes locales, no faltaron las bromas y memes alusivos a “ser su propio patrón” o comentarios sarcásticos sobre sus vestimentas y rutinas diarias en los cruceros.
El fenómeno de los limpiaparabrisas continúa siendo un tema recurrente de discusión urbana en las principales esquinas de la frontera, oscilando entre la necesidad económica de supervivencia y las peticiones ciudadanas de regular el comercio y las actividades en la vía pública.




