MÉXICO.- La negociación del salario mínimo 2027 podría marcar un cambio frente a los incrementos extraordinarios aplicados durante los últimos años. El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) propone que el próximo ajuste se limite a la inflación, o a esta más uno o dos puntos porcentuales.
La propuesta implicaría abandonar los aumentos de dos dígitos y eliminar el Monto Independiente de Recuperación (MIR), componente utilizado desde 2019 para elevar el salario mínimo por encima de la inflación.
De acuerdo con el material disponible, el salario mínimo pasó de 88.36 pesos diarios en 2018 a 315.04 pesos en 2026. Para quienes reciben uno o dos salarios mínimos, el planteamiento empresarial podría traducirse en un incremento más moderado durante 2027, en comparación con años en los que los ajustes superaron el 15%.
José Medina Mora Icaza, presidente del CCE, sostuvo que el proceso de recuperación ya alcanzó su objetivo. “Ya es nada más un ajuste por inflación. Una vez que se ha logrado el objetivo, ya no tendría MIR”, señaló.
El argumento empresarial es que el salario mínimo ya llegó a la denominada línea de bienestar familiar, identificada en la propuesta como el equivalente a dos canastas básicas. Bajo ese criterio, el organismo considera que ya no serían necesarios los componentes extraordinarios.
Las proyecciones citadas ubican la inflación en 3.90% al cierre de 2026 y en 3.83% para 2027. Si la propuesta prospera, esos indicadores servirían como referencia para definir el porcentaje de aumento, con la posibilidad de añadir uno o dos puntos.
Sin embargo, el ajuste de 2027 todavía no está aprobado. La postura del CCE forma parte de una negociación en la que también participan las representaciones obrera y gubernamental. Por ello, aún no existe un porcentaje definitivo ni puede determinarse el monto diario que estará vigente ese año.
La decisión también tendrá efectos sobre las estructuras salariales de las empresas y los costos del empleo formal. Para los trabajadores, el punto central será si el incremento únicamente compensa la pérdida de poder adquisitivo causada por la inflación o incorpora una recuperación adicional.





