
Ciudad de México.— Los derechohabientes interesados en obtener una casa mediante Vivienda para el Bienestar durante 2026 no necesitan realizar un registro previo en módulos, debido a que el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) utiliza un proceso de preselección directa.
Aunque Vivienda para el Bienestar contempla opciones para personas con y sin seguridad social, el procedimiento cambia según la institución responsable. La Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) atiende a población sin prestaciones sociales mediante convocatorias y módulos habilitados en determinados municipios, mientras que Infonavit se concentra en trabajadores con empleo formal que ya son derechohabientes.
¿Existe un registro para Vivienda para el Bienestar en Infonavit?
En el esquema operado por Infonavit no se requiere llenar una solicitud en módulos ni incorporarse previamente a un padrón público. El Instituto revisa la información de sus derechohabientes y realiza una preselección entre quienes cumplen las condiciones establecidas para acceder a una vivienda social.
Después de identificar a los posibles beneficiarios, Infonavit puede establecer contacto por llamada telefónica, mensaje de texto, correo electrónico o carta postal. Por esa razón, los trabajadores interesados deben mantener actualizados sus datos personales y medios de contacto en Mi Cuenta Infonavit.
Quienes tengan interés específico en el programa también pueden acudir a una oficina del Instituto para solicitar orientación y manifestar su intención de ser considerados. Esto no representa una aprobación automática, ya que cada trabajador debe pasar por la revisión de requisitos y por el proceso de precalificación correspondiente.
Requisitos señalados para los derechohabientes
La precalificación permite conocer la capacidad de crédito del trabajador y verificar si cumple con los criterios del programa. De acuerdo con la información disponible para 2026, las condiciones básicas consideradas son:
- Tener un empleo formal vigente y una antigüedad mínima de seis meses.
- Recibir ingresos mensuales de entre uno y dos salarios mínimos.
- No contar con un crédito hipotecario activo ante Infonavit.
- No ser propietario de una vivienda al momento de la solicitud.
- No haber recibido anteriormente un subsidio federal de vivienda.
El cumplimiento de estas condiciones permite participar en el proceso, pero no garantiza por sí solo la asignación de una casa. La disponibilidad de vivienda, la ubicación de los desarrollos y la evaluación individual también forman parte del procedimiento.
¿Cómo son las viviendas del programa?
Las casas consideradas dentro del esquema de Infonavit están planteadas bajo un modelo de aproximadamente 60 metros cuadrados. Su distribución incluye dos habitaciones, baño completo, sala, comedor, cocina y patio de servicio, lo que representa siete espacios funcionales al contar cada recámara de manera individual.
Las unidades deben entregarse con acceso a servicios básicos. El programa también plantea que los desarrollos estén ubicados cerca de centros de trabajo, con la finalidad de reducir tiempos de traslado y facilitar la movilidad cotidiana de las familias beneficiarias.
En cuanto al costo, la información difundida sobre el programa señala que una vivienda cuyo valor comercial podría superar el millón de pesos tendría un precio promedio cercano a 600 mil pesos para el trabajador seleccionado. El monto definitivo puede depender de las características de la unidad y de la evaluación crediticia.
Conavi e Infonavit tienen procesos distintos
La principal diferencia que deben considerar los interesados es que los módulos de registro corresponden al proceso dirigido por Conavi y solo funcionan en los lugares incluidos en sus convocatorias. Ese mecanismo está enfocado principalmente en personas que no tienen prestaciones de vivienda.
Para los trabajadores afiliados al Infonavit, el procedimiento parte de los datos que ya tiene el Instituto. Por ello, antes de buscar un módulo, conviene revisar Mi Cuenta Infonavit, confirmar que el teléfono y el correo electrónico sean correctos y consultar directamente en las oficinas institucionales cualquier duda sobre la precalificación.
Los derechohabientes también deben verificar que cualquier comunicación recibida corresponda efectivamente al Instituto antes de proporcionar información personal. La selección y el acceso al financiamiento dependen de la validación oficial de cada caso.



