CIUDAD JUÁREZ, Chih.— El cruce hacia El Paso se convirtió en una larga espera durante la tarde de este sábado 7 de noviembre, luego de que el Puente Internacional Córdova-Américas, conocido como Puente Libre, quedara completamente saturado.
La fila de automóviles se extendió sobre el bulevar Juan Pablo II, también llamado Cuatro Siglos, rebasó la Plaza de la Mexicanidad y avanzó hasta acercarse a la intersección con la calle Arizona. Cientos de conductores permanecieron prácticamente varados, avanzando a vuelta de rueda hacia las garitas internacionales.
Imágenes tomadas en la zona mostraron los carriles para vehículos ligeros totalmente congestionados, mientras más unidades continuaban incorporándose desde distintos puntos del bulevar. Usuarios presentes reportaron tiempos de espera de entre dos horas y media y más de tres horas para llegar al área operada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos.
La carga vehicular se concentró en Cuatro Siglos
Entre los factores señalados se encuentran la saturación en el Puente Paso del Norte, las compras de fin de semana y el flujo de personas que aprovecharon la cotización del dólar. Esta combinación llevó a más automovilistas hacia la zona de El Chamizal y terminó por rebasar la capacidad del acceso.
La congestión también afectó a quienes circulaban dentro de Ciudad Juárez sin intención de cruzar la frontera. Por ello, se recomendó evitar el tramo de Juan Pablo II comprendido entre Antonio J. Bermúdez y la avenida De las Américas, debido a que los carriles laterales permanecían prácticamente detenidos.
Alternativas para los conductores
El puente Zaragoza también registró una demanda elevada. Para quienes viajaban hacia el poniente de Texas o el sur de Nuevo México, el cruce de Santa Teresa-San Jerónimo se perfiló como una opción con menor conflicto vial.
Conductores también fueron llamados a mantener distancia, conducir con cortesía y evitar cambios repentinos de carril. La desesperación por incorporarse a la fila provocó frenados bruscos y algunos conatos de discusión, una situación especialmente riesgosa por el pavimento húmedo.




