MÉXICO.— Incluir la propina automáticamente en la cuenta puede convertirse en un negocio muy caro para restaurantes, bares, cafeterías y otros establecimientos. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recordó que esta gratificación es completamente voluntaria y no puede imponerse al cliente.
La dependencia federal reforzó su llamado a respetar los derechos de los consumidores ante la persistencia de cobros no solicitados en establecimientos gastronómicos, turísticos y centros de entretenimiento del país.
De acuerdo con la información difundida, los comercios que agreguen este concepto sin autorización pueden ser sujetos a procedimientos administrativos y sanciones económicas millonarias, las cuales podrían superar los tres millones de pesos conforme a las disposiciones aplicables.
El titular de Profeco, Iván Escalante, ha enfatizado que la propina constituye un reconocimiento del cliente por el servicio recibido. “La propina es una gratificación voluntaria; cuando se vuelve obligatoria, pierde totalmente su sentido”, señaló el funcionario, según el material de referencia.
¿Qué dice la ley sobre la propina?
La protección para los consumidores se encuentra en el artículo 10 de la Ley Federal de Protección al Consumidor, que prohíbe aplicar métodos comerciales coercitivos o engañosos, así como cobrar servicios que no hayan sido autorizados expresamente.
En consecuencia, el consumidor únicamente debe pagar los productos y servicios solicitados, conforme a los precios exhibidos en el menú o la carta. En México tampoco existe un porcentaje obligatorio de propina establecido por ley.
Profeco recomienda revisar detalladamente la cuenta antes de entregar efectivo o autorizar un pago con tarjeta. Si aparece una cantidad adicional sin consentimiento, el cliente puede pedir que sea retirada y solicitar una cuenta corregida.
Cuando el establecimiento se niegue a eliminar el cargo, la persona afectada puede presentar una queja o denuncia ante Profeco mediante sus canales institucionales. Conservar la cuenta, el comprobante de pago y los datos del negocio puede ayudar a documentar el caso.
La autoridad reiteró que dejar propina depende exclusivamente de la decisión y satisfacción del consumidor: es una cortesía, no un impuesto privado ni una condición para recibir el servicio.





