CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— El paisaje comenzó a cambiar en las montañas de Ruidoso, Nuevo México. Ski Apache recibió la primera nieve reportada de la temporada, una señal que elevó las expectativas entre las familias de Juárez y El Paso que acostumbran visitar este destino durante el invierno.
El meteorólogo Grant Tosterud, de la televisora estadounidense KRQE, informó durante la madrugada del sábado 7 de noviembre sobre la caída de nieve en las instalaciones ubicadas en la Sierra Blanca.
El fenómeno estuvo relacionado con un sistema de baja presión procedente de Arizona, el cual provocó un descenso de temperatura y precipitaciones en distintas zonas del centro-sur de Nuevo México.
De acuerdo con el pronóstico de la oficina del Servicio Meteorológico Nacional en Albuquerque, durante la mañana se esperaban lluvias ligeras en las zonas bajas y nieve en las áreas montañosas de mayor elevación.
La diferencia de altitud es importante: mientras los primeros copos aparecieron en Ski Apache y otros puntos elevados, para el centro de Ruidoso se contemplaban principalmente lluvia y cielo nublado. Hasta el momento, los reportes meteorológicos no confirmaban una acumulación generalizada de nieve en las calles del poblado.
También se anticipaba que las precipitaciones disminuirían durante el sábado, sin acumulaciones importantes en las partes bajas. La temperatura máxima en Ruidoso rondaría entre los 7 y 8 grados centígrados, mientras que por la noche podría descender hasta cerca de un grado.
Para el domingo se esperaba una mejoría, con cielo mayormente despejado y temperaturas máximas de entre 11 y 12 grados. No obstante, las condiciones pueden cambiar considerablemente dependiendo de la elevación.
Aunque la postal invernal ya comenzó a tomar forma, la primera nevada no implica que las pistas estén abiertas ni que existan condiciones suficientes para practicar deportes de invierno. Antes de viajar, se recomienda revisar el estado del tiempo, las carreteras y los avisos oficiales del centro turístico.
Por ahora, los primeros copos en la Sierra Blanca marcan el inicio de la expectativa por una temporada que cada año atrae a visitantes de ambos lados de la frontera.





