Las autoridades de Alabama investigan el caso luego de que ambos cuerpos fueran encontrados en una zona boscosa; la mujer habría sido estrangulada.
Alabama, Estados Unidos.– Un presunto caso de feminicidio tuvo un desenlace inesperado en el condado de Chambers, luego de que un hombre muriera aparentemente de un infarto mientras intentaba deshacerse del cuerpo de su pareja sentimental en una zona boscosa.
Las autoridades identificaron a los fallecidos como Jessica Folds, de 47 años, y Daniel Robbins, de 44. Ambos fueron localizados sin vida el pasado 10 de junio en un área rural cercana a la comunidad de Lanett, en el estado de Alabama.
El hallazgo ocurrió después de que un ciudadano reportara una camioneta abandonada sobre un camino de terracería. Al llegar al lugar, los agentes encontraron el vehículo con el motor encendido, la puerta del conductor abierta y la compuerta trasera abajo.
Durante la inspección, los oficiales observaron huellas de arrastre que se dirigían hacia una zona de maleza. Siguiendo el rastro localizaron los cuerpos de un hombre y una mujer.
De acuerdo con las investigaciones y los resultados forenses, Jessica Folds murió por estrangulamiento. Las autoridades consideran que la agresión ocurrió durante un episodio de violencia doméstica registrado la noche previa al hallazgo.
El fiscal del condado de Chambers, Mike Segrest, informó que la principal hipótesis apunta a que Daniel Robbins intentaba abandonar el cadáver cuando sufrió un ataque cardíaco y murió en el lugar.
Según la investigación, Robbins padecía una enfermedad cardíaca preexistente, situación que fue confirmada por una expareja del hombre durante las entrevistas realizadas por las autoridades.
Hasta el momento no se ha determinado el sitio exacto donde ocurrió el homicidio ni el motivo que originó la agresión. El caso continúa bajo investigación por parte de la Oficina de Investigaciones del Estado de Alabama, con apoyo de la Oficina del Sheriff del Condado de Chambers y agentes federales.
Jessica Folds era madre de tres hijos y abuela de dos nietos. Familiares y amigos la recordaron como una mujer apreciada por su entorno. Por su parte, Robbins trabajaba como contratista y era originario de la ciudad de Macon, Georgia.









