Villavicencio.- Un pequeño perro mestizo llamado Simón protagonizó un inesperado momento durante una celebración religiosa en la parroquia Santo Domingo Savio, ubicada en el barrio Covisan de esta ciudad.
La escena, difundida mediante un video en redes sociales, ocurrió mientras un sacerdote realizaba una oración de intercesión por una integrante de la comunidad. La mujer permanecía sentada, con la cabeza inclinada y los ojos cerrados, mientras recibía la bendición.
A pocos centímetros se encontraba Simón, acomodado sobre una silla de plástico blanca. El perrito observó por unos instantes la ceremonia y después levantó una de sus patas delanteras para extenderla en dirección a la feligresa y al sacerdote.
El gesto pareció imitar la imposición de manos que se realizaba durante la oración. Simón mantuvo la pata levantada y se sumó, de manera involuntaria, a una escena que sorprendió a quienes estaban dentro del templo.
El sacerdote continuó con el rezo sin apartar al animal ni interrumpir el momento. De acuerdo con el material difundido, la presencia de Simón fue recibida con naturalidad por las personas que se encontraban en la iglesia.
La grabación comenzó a circular con fuerza en distintas plataformas digitales, donde usuarios destacaron la aparente sensibilidad del animal y la tranquilidad con la que permaneció junto a la feligresa durante la bendición.
Aunque no es posible determinar qué motivó exactamente la conducta del perro, numerosos internautas interpretaron el movimiento como una muestra de cercanía o acompañamiento. Otros señalaron que Simón simplemente estaba reproduciendo el gesto que observaba frente a él.
El video también generó comentarios sobre el vínculo entre las mascotas y las personas, así como sobre su presencia en espacios comunitarios. Sin necesidad de interrumpir la ceremonia, Simón terminó convertido en el protagonista de un instante que combinó ternura, recogimiento y sorpresa.





