Ciudad de México.- Lo que parecía una entrega cotidiana terminó provocando incertidumbre y una discusión sobre seguridad. Una usuaria de X, identificada como Mon (@UnnaTuitera), relató que recibió en su domicilio un paquete de comida de McDonald’s, entregado mediante Uber, aunque aseguró que nunca realizó el pedido.
De acuerdo con su publicación, el envío estaba etiquetado con su nombre. Sin embargo, al revisar sus aplicaciones y movimientos bancarios, dijo que no encontró registro de la compra ni algún cargo relacionado.
La destinataria también señaló otras irregularidades: el ticket había sido arrancado y la bolsa estaba parcialmente abierta. En el interior encontró un combo McTrío, pero ninguna persona de su círculo cercano reconoció haber enviado la comida como regalo o cortesía.
Ante la posibilidad de que el contenido hubiera sido manipulado, o de que la entrega pudiera utilizarse para comprobar si se encontraba en casa, la mujer optó por no consumirlo. “Lo tiré a la basura porque me dio miedo”, escribió.
El relato acumuló, según la información difundida, más de un millón de reproducciones en menos de 24 horas. Los comentarios se dividieron entre quienes recomendaron no aceptar alimentos enviados por desconocidos y quienes plantearon que pudo tratarse de un error de logística.
Ayer llegó un Uber a mi casa. Un pedido de McDonalds a mi nombre que yo nunca pedí. Chequé mi cuenta para ver si existía ese pedido, pero no.
La bolsa venía con el ticket arrancado y la mitad de la bolsa abierta y la mitad cerrada. Traía un McTrio.
Nadie me escribió diciendo “te mandé esto por X razón”. Uber no ha contestado.
Lo tiré a la basura porque me dio miedo.
10, 2026
Otros usuarios especularon que la entrega podría haber tenido la intención de confirmar el domicilio o los horarios de la destinataria. No obstante, hasta el momento no existe información pública que confirme una conducta delictiva, la adulteración del alimento o el origen preciso del pedido.
Ante la difusión del caso, la cuenta oficial de Uber México intervino públicamente y calificó la situación como “muy preocupante”. La empresa pidió a la usuaria comunicarse mediante mensaje directo y proporcionar los datos vinculados con su cuenta para iniciar una investigación interna.
El episodio reavivó las recomendaciones de verificar pedidos inesperados, revisar cargos y evitar consumir productos cuyo origen o condiciones de entrega generen dudas.




