Calvillo, Aguascalientes.- En medio de los disfraces y las celebraciones por Halloween y Día de Muertos, un grupo de niños de kínder cambió la tradicional petición de dulces por un antojo muy mexicano: tortillas recién hechas.
Los pequeños participaban en un desfile escolar por calles de Calvillo cuando pasaron frente a una tortillería. En lugar de continuar el recorrido, comenzaron a gritar con entusiasmo: “¡Queremos tortillas, queremos tortillas!”.
La petición tomó por sorpresa a quienes trabajaban en el establecimiento. Sin embargo, lejos de ignorar a los alumnos, decidieron responder con un gesto sencillo que terminó por convertirse en uno de los momentos más especiales del paseo.
Cuando el contingente llegó a una pequeña explanada ubicada junto al negocio, los trabajadores prepararon tacos de sal con tortillas recién salidas de la máquina. Todavía calientes, fueron entregadas a los niños, quienes dejaron por un momento la búsqueda de golosinas para disfrutar del inesperado alimento.
Entre disfraces y compañeros de clase, los alumnos recibieron uno de los sabores más cotidianos de las mesas mexicanas. La escena mostró que no siempre se necesita un regalo elaborado para provocar alegría: bastaron una tortilla caliente, un poco de sal y la disposición de compartir.
El gesto también convirtió el desfile en un momento de convivencia entre los menores y las personas de la comunidad. Los trabajadores atendieron la peculiar solicitud sin complicaciones y ofrecieron lo que tenían a la mano, recién preparado.
La espontaneidad de los niños terminó rompiendo con la costumbre de pedir únicamente dulces durante estas fechas. Esta vez, el premio no llegó envuelto ni salió de una bolsa de caramelos, sino directamente de una tortillería de Calvillo.
La experiencia dejó una estampa cálida de las celebraciones escolares: un grupo de pequeños que pidió tortillas a coro y trabajadores que respondieron compartiendo un antojo humilde, tradicional y recién hecho.





