São Paulo, Brasil. Una madre y su hija murieron a causa del cáncer con apenas 10 horas de diferencia, sin que ninguna llegara a enterarse del fallecimiento de la otra, de acuerdo con el relato de sus familiares.
Cibele Marchis, de 28 años, falleció alrededor de las 16:00 horas de un jueves. Su madre, Maria Elisabete, de 56 años, murió a la 01:58 horas del viernes, cuando la familia todavía se encontraba velando a la joven.
Ambas permanecían hospitalizadas debido a complicaciones relacionadas con sus respectivas enfermedades. Cibele murió primero mientras su madre estaba sedada en otro hospital, por lo que Maria Elisabete no tuvo conocimiento de lo ocurrido.
Según el testimonio de la familia, madre e hija habían conversado en diferentes ocasiones sobre el temor que sentían ante la posibilidad de que una muriera antes que la otra.
Cibele enfrentó durante casi tres años un tipo poco común de cáncer. Durante ese periodo continuó trabajando como estratega y creadora de contenido, pese al avance de la enfermedad y los tratamientos que recibía.
En el caso de Maria Elisabete, el diagnóstico de cáncer de páncreas llegó después de que acudiera al médico por una sospecha inicialmente relacionada con un cálculo en la vesícula. Su condición se deterioró con rapidez y finalmente requirió hospitalización.
Mientras la mujer permanecía internada, su hija también fue ingresada debido a complicaciones. La familia tuvo que enfrentar primero la muerte de Cibele y, horas más tarde, recibió la noticia del fallecimiento de Maria Elisabete.
Tras confirmarse ambas muertes, sus familiares organizaron una ceremonia conjunta para despedirlas. El caso generó reacciones por la corta diferencia de tiempo entre los dos fallecimientos y porque ninguna de las dos supo que la otra había muerto.




