CIUDAD DE MÉXICO.— El expresidente Felipe Calderón condenó la destrucción de la estatua con su imagen ubicada en el Complejo Cultural Los Pinos y calificó de “miserables” a quienes participaron en los daños.
El exmandatario sostuvo que el ataque evidencia, desde su perspectiva, una falta de garantías para proteger tanto los bienes como a las personas. En su reacción también defendió las decisiones adoptadas durante su administración, algunas de las cuales describió como “costosas y riesgosas”, pero que consideró necesarias.
Los daños se registraron durante una protesta contra la participación de Calderón en el foro América Libre. De acuerdo con la información disponible, un grupo de manifestantes ingresó al complejo de Los Pinos y golpeó la escultura hasta desprenderle la cabeza y la placa.
La estatua ya se encontraba en el suelo desde julio de 2025, después de que un árbol cayera sobre ella a causa de las lluvias. Posteriormente, durante la movilización, la pieza recibió nuevos daños.
Tras el incidente, el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) se deslindó de la destrucción de la escultura. La protesta ocurrió en el contexto de los reclamos sostenidos por extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LyFC).
La extinción de ese organismo fue decretada durante el gobierno de Calderón el 11 de octubre de 2009. La decisión provocó la salida de más de 44 mil trabajadores, de acuerdo con los datos incluidos en el material del caso.
El episodio volvió a colocar en la conversación pública una de las decisiones más controvertidas de la administración calderonista. Mientras el expresidente defendió las medidas tomadas durante su mandato, los extrabajadores mantienen sus reclamos por las consecuencias laborales derivadas de la desaparición de LyFC.
Hasta el momento, la información disponible no precisa si alguna persona fue identificada o detenida por los daños ocasionados a la estatua.




