TORREÓN, Coahuila.— Maribel Garza, madre de Carlos “N” y David “N”, conocidos como “Los Cuates”, pidió que se investigue a fondo el ataque ocurrido el 1 de octubre en la Escuela Secundaria General Número 13, ubicada en el ejido La Unión.
Los hermanos, ambos de 18 años, fueron detenidos después de los hechos en los que murió la subdirectora Neri Edith Nevárez González y otras personas resultaron lesionadas, entre ellas estudiantes y personal del plantel.
El 4 de octubre, un juez vinculó a proceso a los jóvenes por homicidio calificado y tentativa de homicidio. Ambos permanecen bajo prisión preventiva y fue establecido un plazo de 60 días para el desarrollo de la investigación complementaria.
En entrevista con Radio Fórmula, Garza relató que la mañana del ataque sus hijos le informaron que saldrían para buscar trabajo. “Ellos me dijeron que iban a dejar una solicitud”, recordó sobre la última conversación que tuvo con ellos antes de su detención.
La mujer aseguró que sus hijos pasaban gran parte del tiempo juntos, dentro de su habitación, y que no tenían un círculo amplio de amistades. También afirmó que años atrás estudiaron en la secundaria donde ocurrió el ataque y que habrían enfrentado episodios de acoso escolar y castigos, aunque dijo desconocer completamente lo sucedido durante esa etapa.
Uno de sus principales cuestionamientos está relacionado con las fotografías tomadas después de la detención. Garza afirmó que no observó manchas de sangre en la ropa de sus hijos, aunque sí lesiones que, según su versión, fueron provocadas por habitantes que los retuvieron y golpearon.
“Yo nada más digo que investiguen bien, porque yo miré a mis hijos en fotos”, declaró. También señaló que escuchó versiones entre habitantes de la comunidad sobre la posible presencia de más personas. Estas afirmaciones corresponden a la postura de la familia y deberán ser contrastadas con las pruebas integradas en la carpeta de investigación.
Garza aseguró además que, después del ataque, su familia recibió amenazas, insultos y mensajes de odio, por lo que abandonó su vivienda junto con sus otros hijos. Solicitó apoyo para conseguir representación legal y medidas de protección.
Las declaraciones de la madre no modifican por sí mismas la situación jurídica de los hermanos. La investigación deberá determinar el móvil del ataque, la participación atribuida a cada persona y las responsabilidades correspondientes.




