
Ciudad Juárez, Chihuahua.— Aunque “Los Mexicles” han perdido fuerza y territorio en Ciudad Juárez desde la fuga y posterior muerte de Ernesto Alfredo Piñón de la Cruz, alias “El Neto”, el grupo continúa ubicado entre las principales organizaciones criminales que operan en la frontera, de acuerdo con análisis de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal.
Las evaluaciones de seguridad atribuyen a esta estructura actividades relacionadas con el tráfico de personas, drogas, armas y dinero entre México y Estados Unidos.
Según la información disponible, tanto “Los Mexicles” como “La Empresa” habrían intentado ampliar su capacidad para operar como cárteles; sin embargo, las autoridades los mantienen identificados principalmente como brazos armados.
Disputa territorial en distintos sectores de Juárez
Tras la fuga de “El Neto” del Centro de Reinserción Social número 3, ocurrida el 1 de enero de 2023, y su posterior muerte durante un operativo, “Los Mexicles” habrían perdido presencia en diversas zonas de la ciudad.
Los análisis estatales señalan que el grupo conserva mayor actividad en el surponiente, mientras que “La Empresa” ha extendido su presencia desde el norponiente hacia sectores del sur.
Las autoridades sostienen que la salida de un dirigente no necesariamente desarticula a estas organizaciones, debido a que otros integrantes suelen ocupar los espacios de mando.
Señalan a “El Lalo” como cabeza del grupo
Fuentes extraoficiales identifican a Jesús Eduardo Soto Rodríguez, alias “El Lalo”, como la cabeza de “Los Mexicles” en Ciudad Juárez, pese a que permanece detenido y fue trasladado en febrero de 2020 a un penal federal en Chiapas.
De acuerdo con esas fuentes, desde prisión mantendría influencia sobre operaciones de secuestro, extorsión, homicidio y tráfico de drogas en esta frontera.
La misma versión señala que hasta el martes 21 de julio habría operado en coordinación con Gerardo L. G., de 33 años, alias “El Tokio” o “Cumbias”, detenido por la Fiscalía General del Estado junto con su esposa, Jaqueline Guadalupe G. P., de 30 años.
Estos señalamientos corresponden a información extraoficial y no constituyen por sí mismos una resolución judicial.
La estructura atribuida a “El Tokio”
Según análisis de autoridades investigadoras, “El Tokio” o “Cumbias” encabezaba tres células del brazo armado en Ciudad Juárez.
La estructura estaría integrada por seis operadores, quienes a su vez dirigirían al menos a 16 personas presuntamente vinculadas con distintos delitos, por lo que se convirtieron en objetivos prioritarios para las corporaciones de seguridad.
Dentro del organigrama atribuido al grupo, “El Tokio” estaría al mismo nivel que “Corina”, por debajo de “Berlin” y “África”. A su cargo aparecerían “Chalo” y “Chuy”, quienes tendrían bajo su mando a “Primo” y “Salva”.
A “Salva” se le atribuye la dirección de personas identificadas con los alias de “David”, “Yeya”, “Chegar”, “Pollo”, “Baylon” y “Nazi”.
Otra célula estaría encabezada por “Chapoll”, con “Barbas”, “Cube”, “Cobos” y “Charly” como integrantes. En otra línea de operación aparecen los alias “Chore”, “Gato” y “Odalys”, junto con “Kool Aid”, “Weber”, “Piyin” —quien ya se encuentra detenido— y “Calula”.
El tráfico de migrantes, una fuente de ingresos
La organización especializada InSight Crime ha señalado que Ciudad Juárez se convirtió en los últimos años en un corredor estratégico para el tráfico de migrantes hacia Estados Unidos.
Según su análisis, las ganancias de esta actividad llegaron a competir con las del narcotráfico, mientras que el menor nivel de persecución penal convirtió el tráfico de personas en una operación atractiva para los grupos criminales.
InSight Crime identifica a “Los Mexicles” como una de las primeras organizaciones de Ciudad Juárez que habría detectado el potencial económico de este delito.
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones sobre la estructura, presencia territorial y fuentes de financiamiento del grupo en la frontera.



