CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— El investigador del fenómeno ufológico Jaime Maussan difundió una grabación de una figura desconocida que, según su equipo, fue captada mediante una cámara trampa en la zona del Valle de Juárez.
El registro habría sido obtenido el 14 de octubre, entre las 7:00 y las 8:00 de la noche. Maussan describió a la figura como una criatura sin pelaje, parecida a un reptil, con dedos largos y capaz de desplazarse cerca del suelo.
Durante su programa en YouTube, el investigador afirmó que el supuesto ser tiene “cara de gárgola” y podría saltar hasta cuatro metros. También lo relacionó con ataques masivos contra animales de granja. Estas características y capacidades, sin embargo, no han sido confirmadas por especialistas ni autoridades.
Lo relacionan con muertes de animales
El material difundido incluye referencias a hechos registrados tanto en el Valle de Juárez como en Samalayuca, entre ellos la muerte y mutilación de gallinas, además del fallecimiento de dos caballos. De acuerdo con el relato presentado, uno de los equinos tenía heridas que llamaron la atención de sus propietarios por la manera en que fueron realizadas.
Detrás de cada uno de estos casos quedan familias y productores que enfrentan la pérdida de animales bajo circunstancias que todavía requieren una explicación sustentada. Hasta ahora, no se ha informado sobre dictámenes veterinarios o peritajes públicos que vinculen esos ataques con la figura observada en el video.
Maussan sostuvo que esta sería la tercera ocasión en que la presunta criatura queda grabada, después de otros registros atribuidos al 12 y 15 de julio. El investigador había sido visto el 12 de octubre en Ciudad Juárez acompañado por un equipo de colaboradores.
Una explicación todavía especulativa
El conductor también planteó que detonaciones atómicas realizadas décadas atrás en Los Álamos, Estados Unidos, pudieron ocasionar mutaciones relacionadas con el supuesto ser. Asimismo, comparó los acontecimientos con historias surgidas alrededor del llamado rancho Skinwalker.
No obstante, estas hipótesis permanecen en el terreno de la especulación. La grabación, por sí sola, no permite determinar qué clase de animal o figura aparece, ni comprobar que esté relacionada con las muertes reportadas en la región.





