CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— El golpe de los tambores, el sonido de las sonajas y los pasos firmes de los matachines volvieron a escucharse en las colonias de la frontera. Familias juarenses salieron a las calles para comenzar los homenajes a San Judas Tadeo, patrono de las causas difíciles.
Durante la tarde del 25 de octubre, niños, jóvenes y adultos participaron en las danzas tradicionales como una forma de cumplir mandas, agradecer favores y mantener viva una expresión religiosa profundamente arraigada entre la comunidad.
Las cuadrillas vistieron atuendos en tonos rojo, verde y dorado, además de sombreros adornados y banderas. Frente a los altares, los danzantes formaron filas, marcaron el ritmo con sus sonajas y se hincaron como parte del tributo.
Un altar avanzó entre las colonias
Uno de los altares fue instalado en la caja de una camioneta blanca. La imagen del santo fue rodeada con flores, cortinas doradas y un arco de globos verdes, blancos y dorados, convirtiendo el vehículo en un punto móvil de reunión para los creyentes.
A su paso, vecinos salieron a las banquetas para observar y acompañar la celebración. La música, el color de los trajes y la presencia de familias completas dieron forma a una jornada comunitaria marcada por la fe y la tradición.
Estas actividades representan el arranque de los festejos previos al 28 de octubre, fecha dedicada oficialmente a San Judas Tadeo. Cada año, cientos de creyentes visitan templos y capillas de Ciudad Juárez para pagar promesas o pedir ayuda por asuntos relacionados con la salud, el trabajo y la protección de sus familias.
La celebración ocurrió pese a las secuelas del temporal que afectó a la frontera durante los días anteriores. Entre calles todavía marcadas por las condiciones climáticas, los participantes hicieron espacio para la danza y la esperanza.
Así, con altares improvisados, pasos acompasados y vecinos reunidos, la devoción volvió a abrirse camino en las colonias juarenses antes de una de las fechas religiosas más esperadas por sus fieles.




