TORREÓN, Coahuila.- Maribel Alvarado, madre de los gemelos procesados por el ataque ocurrido en la Escuela Secundaria 13 del ejido La Unión, afirmó que perdió su empleo y tuvo que abandonar su hogar debido a las amenazas recibidas por su familia.
La mujer permanece refugiada con familiares junto con sus otros dos hijos menores, mientras la Fiscalía General del Estado de Coahuila continúa investigando los antecedentes y el entorno social, familiar y digital de los jóvenes.
“Yo no tuve nada que ver ahí. Fue cosa de mis hijos. Pero si ellos hicieron eso, son mis hijos, yo voy a estar con ellos”, declaró Alvarado en una entrevista con el diario Siglo de Torreón.
El ataque se registró el 1 de octubre, cuando los hermanos de 18 años, conocidos como “Los Cuates” y exalumnos del plantel, ingresaron con armas blancas y artefactos explosivos caseros, de acuerdo con la información disponible.
La subdirectora Nery Edith Nevárez González, de 56 años, murió durante los hechos. Otras cuatro personas, entre estudiantes y personal administrativo, resultaron heridas. Los jóvenes fueron sometidos por integrantes de la comunidad y personal escolar, quienes posteriormente los entregaron a las autoridades.
El 4 de octubre, ambos fueron vinculados a proceso y quedaron bajo prisión preventiva. La investigación complementaria se extenderá hasta abril de 2027. La Fiscalía anticipó que podrían recibir penas de hasta 60 años de prisión en caso de ser declarados culpables.
Dolores, abuela de los jóvenes, también se refirió a lo ocurrido: “Lo sentimos mucho porque nosotros no sabíamos ni qué iba a pasar”. La familia, además del desplazamiento, se quedó sin su fuente de ingresos después de que Alvarado dejara su trabajo.
La Fiscalía informó que uno de los hermanos había permanecido en un centro de rehabilitación por decisión familiar, aunque descartó que esto estuviera relacionado con consumo de sustancias. También indicó que los jóvenes no estaban bajo el influjo de drogas al momento de los hechos.
Hasta ahora, las autoridades no han confirmado una motivación específica. Las indagatorias buscan establecer posibles antecedentes de violencia o la eventual influencia de contenidos consultados en internet.





