TORREÓN, Coahuila.— Las investigaciones por el ataque del 1 de octubre en la Escuela Secundaria General Número 13, ubicada en el ejido La Unión, mantienen bajo revisión los antecedentes de Carlos N. y David N., gemelos de 18 años señalados por la agresión.
Los jóvenes, conocidos como “Los Cuates”, dejaron inconclusos sus estudios cuando les faltaba poco para terminar la secundaria, según relató su madre, Maribel Alvarado, en una entrevista con El Siglo de Torreón.
La mujer recordó que sus hijos le hablaron parcialmente de un supuesto castigo ocurrido cuando todavía asistían al plantel. De acuerdo con su testimonio, los hermanos fueron separados de otros estudiantes y colocados en el patio bajo el sol.
Sin embargo, Maribel Alvarado dijo que nunca conoció con precisión qué sucedió antes de esa medida ni quiénes participaron. “Ellos se guardaban todo”, explicó al señalar que los jóvenes evitaban contarle sus experiencias dentro de la escuela.
Versiones siguen bajo investigación
Después del ataque, un estudiante mencionó que había escuchado versiones sobre presuntas agresiones anteriores contra los hermanos. No obstante, el alumno aclaró que no tenía información directa sobre esos hechos.
Estos testimonios no permiten establecer por sí solos el motivo del ataque. La Fiscalía General del Estado de Coahuila deberá corroborarlos mediante declaraciones y otras diligencias.
El fiscal Federico Fernández informó que una de las líneas preliminares apunta a un posible sentimiento contra integrantes de la institución. La autoridad subrayó que esa versión todavía debe ser comprobada.
La agresión dejó sin vida a la subdirectora Nery Edith Nevárez González. También resultaron lesionados el director Gerardo N., el profesor Ricardo N. y un estudiante de 13 años.
Carlos N. y David N. ya fueron vinculados a proceso. La Fiscalía continúa las investigaciones para determinar las circunstancias que precedieron al ataque y establecer si los antecedentes mencionados por familiares y testigos tienen alguna relación con los hechos.





