CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— Después de una noche y madrugada con precipitaciones continuas, la lluvia dará una tregua temporal durante las primeras horas de este viernes 30 de octubre. Sin embargo, las calles mojadas, el lodo y los desperfectos cubiertos por agua mantendrán condiciones peligrosas para los automovilistas.
El pronóstico meteorológico señala que la ciudad amanecerá con un ambiente fresco y húmedo. La temperatura mínima será de aproximadamente 14 grados centígrados, mientras que por la tarde podría alcanzarse una máxima de 22 grados.
Durante la mañana y parte de la tarde, la probabilidad de precipitaciones disminuirá hasta el 15%. El cielo permanecerá entre parcialmente nublado y nuboso, permitiendo un respiro para las labores de desagüe, limpieza y retiro de sedimentos en diferentes sectores de la frontera.
Vientos ligeros y posible regreso de las lluvias
También se esperan vientos suaves provenientes del sureste, con una velocidad cercana a las 4 millas por hora, equivalentes a unos 6 kilómetros por hora. Estas condiciones reducirán la posibilidad de ráfagas fuertes durante las primeras horas del día.
La pausa, sin embargo, podría ser breve. El reporte anticipa que hacia el anochecer y durante el fin de semana la probabilidad de lluvia volverá a subir por encima del 55%. Por ello, se recomienda seguir atentos a las condiciones meteorológicas.
El peligro seguirá sobre el asfalto
Las precipitaciones nocturnas provocaron acumulaciones de lodo y sedimentos en vialidades como Camino Real, De las Torres y Gómez Morín, además de calles ubicadas en el poniente de Ciudad Juárez. En estas zonas, una frenada repentina podría ocasionar derrapes debido a la baja adherencia.
También se reporta agua estancada en sectores como Las Almeras y Los Ojitos, donde los charcos pueden ocultar baches, desniveles o posibles socavones. La recomendación es evitar cruzar acumulaciones de profundidad desconocida.
Las autoridades exhortan a moderar la velocidad y mantener al menos el doble de distancia con el vehículo de enfrente. Aunque el cielo conceda unas horas de calma, el rastro de la tormenta continuará presente sobre las calles juarenses.




