CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.– La imagen de dos jóvenes aparentemente inconscientes mientras eran llevadas hasta la explanada de Plaza Portales reabrió la discusión sobre las condiciones de seguridad alrededor de este concurrido complejo durante las madrugadas.
El episodio ocurrió durante las primeras horas del domingo, de acuerdo con el material disponible. Sin embargo, no se precisó cuál era el estado de salud de las jóvenes, qué provocó que quedaran en esas condiciones ni si recibieron atención médica. Por ello, no puede afirmarse que el caso estuviera relacionado únicamente con el consumo de alcohol.
La escena se suma a preocupaciones expresadas desde hace tiempo por clientes y habitantes del sector. Personas que frecuentan los establecimientos han señalado que, dentro de los baños, presuntamente son abordadas por individuos que ofrecen cocaína a diferentes precios.
Estos testimonios no constituyen por sí mismos una confirmación de que exista venta de drogas dentro de los negocios. No obstante, debido a la gravedad de los señalamientos, corresponde a las autoridades investigar si ocurre alguna actividad ilegal y determinar posibles responsabilidades.
Riñas y riesgos alrededor de Portales
En redes sociales también se han difundido videos de peleas presuntamente ocurridas en el complejo. La combinación de consumo de alcohol, grandes concentraciones de jóvenes y una posible vigilancia insuficiente eleva el riesgo de agresiones, intoxicaciones y accidentes durante la noche.
Vecinos del sector han reportado además problemas relacionados con el ruido, tráfico vehicular, riñas y movimiento nocturno. Una vez que cierran los establecimientos, el peligro puede trasladarse a las calles si personas en malas condiciones deciden conducir.
Ante lo ocurrido, el alcalde en funciones, Héctor Ortiz Orpinel, anunció que buscará establecer, junto con el Instituto Municipal de las Mujeres, un protocolo de actuación para casos en los que una mujer se encuentre vulnerable dentro de establecimientos donde se venden bebidas alcohólicas.
La propuesta podría aportar una ruta de atención, pero los señalamientos plantean la necesidad de una revisión integral: vigilancia, operación de los establecimientos, atención a personas vulnerables y seguimiento a posibles delitos. El caso de las dos jóvenes se convierte así en una nueva advertencia sobre un problema que habitantes y clientes consideran persistente.





