CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— El desbordamiento de un dique pluvial mantiene cubiertos por agua y lodo los accesos a la Escuela Primaria 15 de Mayo, en el fraccionamiento Las Almeras, donde habitantes solicitaron la intervención urgente de las autoridades para retirar el agua acumulada.
De acuerdo con padres de familia y residentes del sector, la inundación convirtió varias calles en extensas lagunas, dificultando tanto el paso peatonal como la circulación de vehículos. Esta situación habría impedido que los estudiantes acudieran con normalidad a sus salones.
Imágenes compartidas por los colonos muestran el agua por encima de algunas banquetas y los accesos al plantel rodeados por lodo. Las familias advirtieron que la permanencia del líquido durante varios días ya genera malos olores y presencia de mosquitos.
Familias temen que nuevas lluvias agraven la emergencia
La principal preocupación de los vecinos es que las precipitaciones previstas para la zona eleven nuevamente el nivel del dique. Temen que, sin labores de desagüe, el agua pueda avanzar hacia viviendas o alcanzar las instalaciones escolares.
Los habitantes también señalaron un posible riesgo sanitario, especialmente para niñas, niños y adultos mayores. Por ello, pidieron evitar el contacto con el agua estancada mientras las autoridades realizan una evaluación y determinan las medidas necesarias.
“Los niños de la primaria 15 de Mayo no pueden ir a estudiar y, si vuelve a llover, esto será una catástrofe de infecciones. Por favor, manden apoyo ya”, expresaron padres de familia.
Solicitan motobombas, pipas y cuadrillas
La comunidad pidió la presencia de personal de Protección Civil, Obras Públicas y la Junta Municipal de Agua y Saneamiento. Entre las acciones solicitadas se encuentran el envío de motobombas, camiones cisterna y cuadrillas para liberar los accesos de la zona escolar.
Los residentes aseguraron que hasta el momento de su denuncia no habían recibido apoyo para vaciar el dique. Indicaron que las labores se han concentrado en vialidades principales, mientras sectores del suroriente continúan enfrentando afectaciones.
Las familias esperan una respuesta antes de que vuelvan las lluvias. Mientras tanto, el agua estancada mantiene interrumpida la rutina escolar y aumenta la preocupación por la salud y el patrimonio de quienes viven en Las Almeras.





