Ciudad Juárez, Chihuahua. Durante 2026, la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) del Distrito Zona Norte ha localizado 15 fosas clandestinas con 19 cuerpos u osamentas, mediante 17 cateos y 16 rastreos realizados en el municipio de Juárez.
De acuerdo con la información disponible, nueve víctimas fueron encontradas durante cateos en propiedades privadas y otras diez en operativos de rastreo. Del total, seis personas ya cuentan con una identidad confirmada, mientras que las demás permanecen registradas como no identificadas.
Andrea Horcasitas Martínez, coordinadora del programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, advirtió que la búsqueda de fosas debe acompañarse de una estrategia para prevenir las desapariciones y otros delitos relacionados.
La investigadora, responsable del informe “Trazar la ausencia, caminar la esperanza. Análisis de hallazgos de fosas clandestinas en México (2006–2024)”, señaló que la voluntad política y el fortalecimiento institucional son indispensables. También consideró insuficiente que algunas comisiones trabajen con equipos de apenas dos o tres personas.
Juárez, entre los municipios con más fosas
El análisis coloca al municipio de Juárez en el quinto lugar nacional por hallazgos de fosas clandestinas entre 2006 y 2024, con 96. Por encima aparecen Acapulco, Guerrero, con 189; Tecomán, Colima, con 184; Hermosillo, Sonora, con 110, y Veracruz, Veracruz, con 101.
El informe también muestra diferencias entre registros. Los medios de comunicación contabilizaron 3 mil 516 fosas y 8 mil 341 cuerpos en el país, mientras que las fiscalías reportaron 5 mil 152 fosas y 5 mil 718 cuerpos entre enero de 2006 y septiembre de 2024.
Tras revisar mil 215 reportes periodísticos publicados entre 2020 y septiembre de 2024, el estudio encontró que 32.9 por ciento de los hallazgos ocurrió en predios y 28.3 por ciento en inmuebles privados. También fueron documentados casos en caminos, cerros, barrancas, ejidos, pozos y terrenos de cultivo.
Horcasitas Martínez sostuvo que el fenómeno no se limita a lugares remotos y puede coexistir con espacios cotidianos. Además, pidió evitar la instrumentalización política del dolor de las familias buscadoras y reconocer la relación de las desapariciones con delitos como homicidio, feminicidio, desplazamiento y reclutamiento forzado.





