LAS CRUCES, Nuevo México.— Un exmaestro y entrenador de secundaria admitió su responsabilidad en dos delitos graves relacionados con mensajes inapropiados enviados a una menor de edad, evitando así el juicio con jurado que tenía previsto enfrentar en noviembre.
Wyatt Cornelius, de 43 años y antiguo empleado de Camino Real Middle School, se declaró culpable de solicitud de un menor mediante un dispositivo de comunicación electrónica y contribución a la delincuencia de un menor. Ambos son delitos graves de cuarto grado.
El acuerdo judicial establece que Cornelius podría recibir una pena de hasta tres años de prisión. Además, deberá registrarse como delincuente sexual durante 10 años. La audiencia en la que se determinará su sentencia quedó programada para el 5 de noviembre.
Como parte de la negociación, la Fiscalía desestimó un cargo de contacto sexual delictivo con un menor y otros dos cargos correspondientes a un expediente separado relacionado con una segunda víctima.
El fiscal de distrito Fernando Macias explicó que la resolución fue alcanzada después de revisar las pruebas, las circunstancias de los casos y la postura de la víctima. El fiscal adjunto principal Spencer Willson agregó que el acuerdo fue negociado tras conversar con la menor y su familia.
La investigación comenzó luego de que la Policía de Las Cruces recibió las acusaciones el 10 de abril. Cornelius fue arrestado el 22 de abril por señalamientos de que intercambió durante meses mensajes por Snapchat con una estudiante de 14 años.
De acuerdo con documentos judiciales, las comunicaciones ocurrieron entre enero y abril e incluían contenido inapropiado. La adolescente también describió ante un investigador presuntos tocamientos durante clases y actividades deportivas.
Las Escuelas Públicas de Las Cruces confirmaron que Cornelius fue despedido el 22 de mayo. Posteriormente, un gran jurado presentó otros dos cargos relacionados con una segunda persona menor de edad; sin embargo, esas acusaciones fueron retiradas dentro del acuerdo judicial.
La Fiscalía reconoció la decisión de la víctima de denunciar y expresó su esperanza de que otras personas que hayan enfrentado situaciones similares encuentren respaldo para hablar. El caso quedará ahora en manos del juez responsable de definir la condena.





