
Ciudad de México.- El gobierno de Estados Unidos designó oficialmente al Cártel de Juárez y a Los Viagras como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés), una decisión que fortalece las herramientas legales y financieras para combatir a ambos grupos y a quienes les brinden apoyo.
Con esta acción, ambas organizaciones se suman a otros cárteles mexicanos que ya habían sido incluidos en la lista de grupos terroristas por la administración del presidente Donald Trump, entre ellos el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
¿Qué implica la designación?
La medida fue publicada por autoridades estadounidenses y permite congelar activos bajo jurisdicción de Estados Unidos, restringir operaciones financieras y emprender acciones legales más severas contra personas, empresas o entidades que mantengan vínculos con las organizaciones señaladas.
El secretario de Estado, Marco Rubio, argumentó que ambos grupos representan una amenaza para la seguridad nacional, la política exterior y los intereses de Estados Unidos.
Cártel de Juárez, bajo la lupa por su presencia fronteriza
El Cártel de Juárez, una de las organizaciones criminales más antiguas del país, mantiene operaciones en la región fronteriza de Ciudad Juárez, considerada una de las rutas históricas más importantes para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Autoridades estadounidenses han señalado que la organización continúa operando a través de diversas células y estructuras criminales, pese a la captura de varios de sus líderes a lo largo de los años.
Analistas consideran que esta designación refuerza la estrategia de presión de Washington en la frontera con Texas, donde ya operan otros grupos criminales previamente catalogados como organizaciones terroristas.
Los Viagras, objetivo por narcotráfico y extorsión
Por su parte, Los Viagras operan principalmente en el estado de Michoacán y son señalados por actividades relacionadas con el tráfico de drogas, extorsión, secuestro y control territorial.
El grupo es liderado por Nicolás Sierra Santana, quien enfrenta acusaciones por narcotráfico en Estados Unidos y por cuya captura existe una recompensa millonaria.
Aumenta la presión sobre México
La decisión ocurre en medio de una etapa de tensión en la relación bilateral en materia de seguridad y combate al crimen organizado. Diversos analistas consideran que la medida incrementa la presión sobre el gobierno mexicano para fortalecer las acciones contra las organizaciones criminales que operan en distintas regiones del país.
Con estas incorporaciones, Estados Unidos amplía la lista de grupos criminales mexicanos catalogados como organizaciones terroristas extranjeras, una figura que permite una persecución financiera y judicial más agresiva dentro de su territorio.



