CIUDAD DE MÉXICO.— El dinero en efectivo no tiene todavía fecha de jubilación. El pleno del Senado aprobó en lo general el proyecto para expedir la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, una iniciativa que busca ampliar el uso de herramientas electrónicas en compras cotidianas y trámites gubernamentales.
De acuerdo con el material de referencia, la propuesta fue avalada durante la sesión del 20 de octubre de 2026 con 72 votos a favor y 34 en contra. La iniciativa fue presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum con el propósito de facilitar la adopción de modalidades digitales de pago en México.
El senador de Morena Heriberto Marcelo Aguilar Castillo sostuvo que el proyecto no pretende desaparecer las monedas ni los billetes. Según explicó, el objetivo es ofrecer más alternativas para que las familias puedan realizar operaciones y cubrir servicios sin hacer traslados innecesarios.
La precisión resulta relevante ante las dudas sobre una posible sustitución del efectivo. La aprobación, al menos en los términos descritos, plantea la convivencia entre los medios tradicionales y las opciones digitales, no una prohibición para pagar con dinero físico.
Durante la discusión también aparecieron cuestionamientos de la oposición. El senador panista José Máximo García López manifestó reservas sobre la propuesta, mientras que Francisco Daniel Barreda Pavón, de Movimiento Ciudadano, expresó preocupación por las disparidades sociales que podría provocar su implementación.
Uno de los principales retos será evitar que la transición profundice la brecha para personas sin acceso estable a internet, dispositivos electrónicos o servicios financieros. También será necesario conocer las disposiciones específicas para trámites públicos y las medidas destinadas a proteger a los usuarios.
El aval ocurrió en lo general, por lo que no debe interpretarse como la desaparición inmediata del efectivo. El proyecto deberá continuar su proceso legislativo correspondiente antes de que sus reglas puedan aplicarse. Por ahora, la cartera podrá seguir cargando billetes y monedas, aunque compartiría cada vez más espacio con tarjetas, transferencias y otros medios electrónicos.





