Ciudad Juárez, Chihuahua.— Una celebración pensada para llenar de alegría las bolsas de los niños terminó provocando inquietud entre varias familias, luego de que una madre reportara que sus hijos recibieron dulces envueltos en empaques de rastrillos durante los recorridos de Halloween.
La denuncia fue difundida en un grupo vecinal de Facebook y estuvo acompañada por fotografías de distintos caramelos cubiertos con envolturas de colores, aparentemente reutilizadas de productos de higiene personal.
De acuerdo con el relato de la usuaria, las golosinas fueron entregadas a sus hijos en sectores de Parajes de Oriente, Parajes de San Isidro y San Pancho, ubicados en Ciudad Juárez.
La publicación generó preocupación entre usuarios de redes sociales, principalmente por el temor de que las envolturas pudieran ocultar dulces en condiciones inadecuadas o algún elemento capaz de poner en riesgo a los menores.
Sin embargo, hasta el momento no existen pruebas de que los caramelos estuvieran contaminados, alterados o que contuvieran sustancias u objetos extraños. Tampoco se informó que algún niño presentara afectaciones después de consumirlos.
Otros participantes en la conversación señalaron que algunos dulces vendidos a granel suelen envolverse de forma artesanal con materiales reutilizados o empaques de productos distintos, una práctica empleada para reducir costos. Aun así, la apariencia de las envolturas causó alarma entre quienes observaron las imágenes.
El caso abrió nuevamente el debate sobre las precauciones que deben tomar madres, padres y tutores durante celebraciones en las que los menores reciben alimentos de personas desconocidas.
Como medida preventiva, se recomienda que un adulto revise cada golosina antes de permitir su consumo, especialmente si carece de envoltura original, presenta perforaciones, está abierta, tiene olores extraños o muestra señales de manipulación.
También es prudente desechar cualquier producto que genere dudas. Aunque el reporte no confirma un peligro, la situación recuerda que una revisión a tiempo puede evitar riesgos y permitir que estas celebraciones permanezcan como un recuerdo alegre para los niños.





