México.- Solo uno de cada 10 maestros obtuvo entre 80% y 100% de apropiación de los componentes de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), de acuerdo con la Estrategia Nacional de Formación Continua de Educación Básica 2026 de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
El diagnóstico fue elaborado a partir de una encuesta en la que participaron 219 mil 307 docentes de todo el país. Los resultados muestran que la mayoría no se encuentra en el rango más alto evaluado, aunque esto no significa que nueve de cada 10 profesores desconozcan por completo el modelo.
La estrategia identifica la necesidad de profundizar en elementos del Plan de Estudios 2022, como los programas sintéticos, las fases de aprendizaje, los campos formativos, los ejes articuladores y el codiseño del programa analítico.
Capacitación y aplicación en las aulas
Casi seis de cada 10 participantes señalaron que requieren reforzar componentes centrales de la NEM. Además, poco más de la mitad manifestó que necesita conocer mejor las seis fases mediante las cuales se busca dar continuidad a los aprendizajes desde educación inicial hasta secundaria.
Uno de los principales obstáculos es el aprendizaje basado en indagación: 43% de los docentes lo identificó como el mecanismo que más trabajo le ha costado implementar. Este enfoque propone que los estudiantes investiguen problemas, analicen información y construyan respuestas vinculadas con su entorno.
La formación también aparece como un reto. Tres de cada 10 docentes reportaron no haber participado en procesos de capacitación, mientras casi la mitad expresó interés en mejorar sus conocimientos sobre los métodos de enseñanza del nuevo modelo.
Irma Villalpando, doctora en Pedagogía y profesora de la UNAM, consideró que la responsabilidad no debe atribuirse únicamente al magisterio. La académica señaló que han faltado formación continua, orientación y acompañamiento para trasladar los conceptos curriculares a la práctica.
La NEM lleva tres ciclos escolares como marco de enseñanza en preescolar, primaria y secundaria. El diagnóstico indica que el siguiente desafío será fortalecer el apoyo a los profesores para que conceptos como pensamiento crítico, interculturalidad y codiseño se conviertan en proyectos y actividades dentro del salón de clases.




