MÉXICO.— Las personas aseguradas que han cumplido 60 años pueden solicitar ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) una pensión por cesantía o vejez, siempre que reúnan las condiciones aplicables a su régimen y presenten correctamente la documentación requerida.
El procedimiento permite acceder a un ingreso mensual después de años de trabajo formal. Sin embargo, entregar documentos incompletos, vencidos o en un formato distinto al solicitado puede ocasionar aclaraciones y retrasos.
El material consultado señala que la persona interesada debe acudir a la Ventanilla de Pensiones del IMSS con los documentos correspondientes. Aunque la información proporcionada no incluye el listado detallado, recomienda llevar originales y copias, verificar su vigencia y confirmar previamente los requisitos oficiales aplicables al caso particular.
También deben revisarse los documentos de beneficiarios
Cuando la solicitud incluya beneficiarios, el Seguro Social requiere documentación adicional de acuerdo con el parentesco o la situación de cada persona. Los requisitos pueden variar, por lo que es importante comprobar qué comprobantes corresponden antes de iniciar el trámite.
En el caso de copias certificadas, su autenticidad deberá ser validada en la Ventanilla de Pensiones. Si se presentan resoluciones judiciales, estas deben contar con la certificación correspondiente.
¿Cuánto tarda el trámite ante el IMSS?
De acuerdo con la información difundida, la resolución del trámite no debe exceder de 12 días hábiles. El plazo puede ampliarse cuando sean necesarias aclaraciones o procedimientos adicionales. Si esto ocurre, la persona solicitante será notificada en la ventanilla para conocer los pasos que deberá seguir.
Las Ventanillas de Pensiones ofrecen atención de lunes a viernes, de 8:00 a 15:00 horas. Para resolver dudas, el IMSS también dispone del número 800 623 2323, en la opción 3 para Pensionados.
Antes de acudir, conviene confirmar que cada documento esté completo, actualizado y en el formato solicitado. También debe verificarse el tipo de pensión procedente y la documentación específica de los beneficiarios. Esta revisión puede reducir requerimientos adicionales, aunque la aprobación dependerá de que la persona cumpla las condiciones establecidas por el IMSS.





