
CIUDAD JUÁREZ, Chih.— Este 11 de agosto se cumplen cuatro años del llamado “Jueves Negro”, una jornada de violencia que transformó la vida cotidiana de Ciudad Juárez durante varias horas y dejó un saldo de 11 personas fallecidas, además de múltiples heridos.
Los hechos ocurrieron el 11 de agosto de 2022. Una serie de ataques contra civiles, establecimientos y vehículos extendió el temor y la incertidumbre entre la población, mientras comercios cerraban sus puertas y numerosas actividades laborales eran suspendidas.
La jornada comenzó minutos antes de las 2:00 de la tarde, después de que se registrara un motín en el Centro de Readaptación Social Estatal Número 3, localizado en la zona de Barranco Azul. En el incidente dentro del penal perdieron la vida cuatro personas privadas de la libertad.
Después de lo ocurrido en el centro penitenciario comenzaron a reportarse ataques armados e incendios en diferentes sectores de la ciudad. Los hechos alcanzaron comercios, gasolineras y vialidades, lo que aumentó la confusión entre quienes intentaban regresar a sus hogares o conocer la dimensión de lo que estaba sucediendo.
Uno de los episodios se presentó en una tienda de conveniencia ubicada en la colonia Infonavit Juárez Nuevo. En ese lugar fueron asesinadas dos trabajadoras, una de ellas embarazada. El ataque se convirtió en uno de los casos que más conmoción causó durante aquella tarde.
También fueron asesinados cuatro trabajadores de una estación de radio local. Las víctimas se encontraban realizando labores en el exterior de un establecimiento de comida situado sobre el bulevar Ejército Nacional cuando ocurrió la agresión.
Además de los ataques contra civiles, durante la tarde se registraron incendios de vehículos particulares y unidades de transporte público. También hubo agresiones en establecimientos comerciales y contra instalaciones de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua.
La sucesión de reportes, en distintos puntos y durante un periodo reducido, provocó que numerosos juarenses optaran por permanecer en sus viviendas. Las calles comenzaron a registrar una reducción considerable de actividad y distintos negocios suspendieron operaciones ante la falta de certeza sobre las condiciones de seguridad.
Para muchas familias, la prioridad fue establecer contacto con sus integrantes y verificar que estuvieran a salvo. En centros de trabajo y comercios, las actividades se interrumpieron o terminaron antes de lo previsto, mientras la información sobre nuevas agresiones mantenía en alerta a la comunidad fronteriza.
El impacto del “Jueves Negro” no se limitó a los daños registrados durante esa tarde. La jornada quedó asociada con el miedo experimentado por miles de habitantes, pero especialmente con el dolor de las familias de las víctimas y de quienes tuvieron una relación directa con los lugares atacados.
El aniversario mantiene presentes a las personas que perdieron la vida, entre ellas trabajadoras de comercios, empleados de un medio de comunicación y personas privadas de la libertad. También recuerda a quienes resultaron heridos y a los habitantes que presenciaron los acontecimientos o tuvieron que resguardarse.
A cuatro años de distancia, los hechos permanecen en la memoria colectiva de Ciudad Juárez. Comunicadores, familiares de las víctimas y residentes que vivieron aquella tarde conservan el recuerdo de una ciudad que, en cuestión de horas, redujo su actividad ante los ataques y la incertidumbre.
La fecha también representa un recordatorio de la capacidad de recuperación de la comunidad juarense. Tras la jornada de violencia, la ciudad retomó paulatinamente sus actividades comerciales, laborales y sociales, aunque la huella de lo ocurrido continúa formando parte de su historia reciente.
El “Jueves Negro” marcó un antes y un después para quienes experimentaron directamente los ataques del 11 de agosto de 2022. Cuatro años más tarde, Ciudad Juárez recuerda a las víctimas de una tarde que alteró la vida cotidiana de la frontera y permanece como uno de sus episodios más dolorosos.



