CIUDAD DE MÉXICO.— La reducción de la jornada laboral en México comenzaría de manera gradual el 1 de enero de 2027, como parte del plan para pasar de un máximo de 48 a 40 horas semanales sin afectar los ingresos de los trabajadores.
De acuerdo con la información difundida sobre el proyecto, la implementación no sería inmediata durante 2026. El objetivo es realizar ajustes progresivos hasta alcanzar una jornada máxima de 40 horas por semana, acompañada de al menos dos días de descanso.
Marath Bolaños, titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), señaló que el cambio deberá quedar establecido tanto en la Constitución como en la Ley Federal del Trabajo.
“Esta reducción de 40 a 48 horas no podrá implicar reducción de sueldos, ni de salarios, ni de prestaciones”, declaró el funcionario, de acuerdo con el material proporcionado.
La referencia correcta del proyecto es una disminución de 48 a 40 horas. Sin embargo, debido a que su aplicación será gradual, el primer ajuste previsto para 2027 representaría una reducción de dos horas en la jornada semanal. El material original no incluye el calendario completo de las disminuciones posteriores.
El Gobierno de México estima que el cambio podría beneficiar a más de 13 millones de trabajadores. La propuesta también contempla conservar el salario y las prestaciones pese a la disminución del tiempo laborado.
En cuanto al trabajo extraordinario, se plantea mantener el pago doble de las horas extra y la posibilidad de un pago triple cuando se supere el límite permitido por la legislación laboral.
El proceso deriva de una iniciativa impulsada desde la administración federal anterior y retomada durante el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. No obstante, todavía deberán precisarse los mecanismos legales y operativos para su aplicación en las empresas.
Por ahora, la fecha señalada para comenzar la transición es el 1 de enero de 2027; esto no significa que la jornada de 40 horas vaya a aplicarse por completo desde ese mismo día.




