MONTERREY, Nuevo León.— Delfino “N”, de 44 años, fue condenado a 98 años de prisión por delitos cometidos contra tres menores de edad en la zona metropolitana de Monterrey, de acuerdo con información atribuida a la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León.
La resolución fue dictada el 25 de septiembre de 2026, después de un proceso judicial que se extendió durante aproximadamente 11 años. Los hechos fueron ubicados en 2015 y el procedimiento incluyó la reposición de distintas etapas procesales.
Según la investigación presentada ante el tribunal, el sentenciado aprovechó su cercanía con las víctimas, dos niños de 6 y 10 años y una niña de 8 años, para someterlos reiteradamente a actos de carácter sexual. Las identidades de los menores permanecen reservadas para evitar su revictimización.
La Fiscalía señaló que el acusado también realizó grabaciones y fotografías con un teléfono celular. Ese contenido, recuperado y analizado como evidencia digital, fue presentado durante la audiencia de juicio oral y resultó relevante para acreditar su responsabilidad penal.
El juez valoró las pruebas aportadas por el Ministerio Público, así como los argumentos de la defensa, antes de determinar la responsabilidad de Delfino “N” como autor material. El reporte del caso señala que fueron acreditados los delitos de violación equiparada, atentados al pudor, corrupción de menores y pornografía infantil.
La autoridad ministerial indicó que las conductas causaron afectaciones físicas y psicológicas, además de alterar el desarrollo integral de las víctimas. Durante el proceso, los menores y sus familias habrían recibido acompañamiento psicológico y jurídico, mientras sus datos personales se mantuvieron bajo resguardo.
Conforme a la sentencia reportada, el hombre deberá cumplir la pena en un Centro de Reinserción Social Estatal de Nuevo León. El material proporcionado no precisa si la defensa promoverá algún recurso contra la resolución.
El caso también mostró la relevancia de la evidencia digital en la investigación de delitos sexuales contra menores, pues los archivos localizados en el dispositivo fueron parte central de las pruebas expuestas ante el tribunal.





