Ciudad Juárez.– La inesperada presencia de chapulines en distintos puntos de la ciudad durante el fin de semana causó sorpresa entre ciudadanos, especialmente en zonas del norte de Juárez y sectores cercanos a los puentes internacionales.
A través de redes sociales comenzaron a circular fotografías y videos donde se observaban grandes cantidades de estos insectos agrupados en áreas urbanas, vehículos y espacios con vegetación.
Ante la preocupación generada por el fenómeno, la Dirección de Ecología Municipal informó que no existe riesgo para la población y descartó la necesidad de realizar fumigaciones.
El titular de la dependencia, César Díaz Gutiérrez, explicó que la presencia de los chapulines está relacionada con las condiciones climáticas recientes registradas en la región.
Según detalló, los fuertes vientos y la humedad favorecieron el desplazamiento de estos insectos hacia zonas urbanas donde encontraron vegetación, agua y condiciones adecuadas para permanecer temporalmente.
“Llegan en manada y luego se van desplazando hacia áreas donde encuentran mejores condiciones”, explicó el funcionario.
Las autoridades señalaron que los insectos probablemente provienen de áreas agrícolas o zonas ubicadas al noroeste de la región, desde donde fueron desplazados por las corrientes de aire.
Ecología Municipal aclaró que, aunque la presencia masiva puede resultar incómoda o generar asombro entre la población, los chapulines no representan peligro para la salud humana.
“No son como arañas, alacranes o garrapatas; no causan daño al ser humano más allá de la molestia visual”, puntualizó César Díaz.
Debido a ello, el Gobierno Municipal descartó aplicar fumigaciones, ya que actualmente no existe una afectación sanitaria o ambiental que justifique este tipo de medidas.
Las autoridades estiman que conforme cambien las condiciones climáticas y los insectos encuentren nuevos espacios naturales, la cantidad de chapulines comenzará a disminuir gradualmente en la ciudad.
Finalmente, Ecología pidió a la ciudadanía mantener la calma y evitar alarmarse, al señalar que se trata de un fenómeno temporal asociado a cambios climáticos y movimientos naturales de estos insectos.









